lunes, enero 07, 2013

adiós Maestro


‎"Más reflexión y menos intelectualización, eso haría yo con la arquitectura."
Humberto Ricalde


Hoy se dió la noticia. Y es una noticia que no se quiere creer. Pero tampoco asombra, eres un gigante y tus pasos siempre van adelante, es tu forma, también, de abrir el camino a tus alumnos.
Siempre estuviste a otra escala, pero buscaste la forma de estar siempre presente, de mostrar el camino, te volviste un hito, por que esa es la forma de mostrar el rumbo. La arquitectura no se enseña, se aprende, decías, dices, dirás.

Hoy, opto por el silencio y escucho tus letras desenpolvando ese cuadernillo de trazos. Y te vuelvo a escuchar.

Te veo tranquilo, esperando el momento justo para el sarcasmo propio de tí, ese que nos enseñaba tanto en el pasillo como en el aula. 

Ahora estás en ese Danteum, caminando entre columnas de mármol travertino dibujado. Esperando, siempre dispuesto.


... gracias Maestro.

domingo, noviembre 04, 2012

en dónde estábamos?


"... vive vivo como muerto,
hasta que muerto estés vivo"


La muerte tiene muchas formas de llegar a nosotros y nosotros muchas oportunidades para comprenderla. Las máscaras que usa son las indicadas para cada momento de nuestro existir, de nuestro entendimiento. Pero la muerte también es nacimiento. Nacer es empezar a morir, pero también, conocer la muerte es sabernos nacidos.
Y la muerte como arquitectura se me presentó enclavada en Cataluña; asomada entre ruinas románicas, rodeadas de montañas, en un clima frío y desierto. Entre piedras su cara era negra. Sus líneas rectas. Sus proporciones perfectas y abstractas a ese lugar. No había duda, su seriedad y paciencia no necesitaban nombre y su encuentro, transformado en arquitectura sublime, formaría parte del álbum de recuerdos indelebles en ese viaje de iniciación.

El lugar es Castellnou de Bages, y en este día, después del homenaje a los muertos, su memoria regresa, aunque, cada día, la tengo como parte integral de mi vivir cotidiano. No solo metafóricamente, sino físicamente, pues esa imborrable idea formal es parte de la casa que habito. Por eso dicen que el trauma que uno recibe al conocer la muerte es tan grande, que es lo único que nunca más podemos olvidar en la vida.

lunes, abril 23, 2012

Dia del Llibre i la Rosa



HONORABLE PRESIDIUM
DAMAS Y CABALLEROS QUE NOS ACOMPAÑAN

Al haberme  Al haberme sido hecha la invitación para llevar al cabo  la reflexión cívica en esta ocasión, pude darme cuenta que debía decidir entre dos caminos: el conmemorar a los hombres y mujeres que gracias a sus logros y esfuerzo han formado la memoria y razón de nuestra existencia como Patria, o bien, reflexionar sobre el camino que debemos seguir en un México inmerso en un mundo en constante cambio.

Y es siguiendo esta segunda idea que hoy los invito a pensar en nuestra Nación, nuestro Estado, nuestro Municipio, como parte de un gran total global en el que debemos luchar por una mejor posición en campos de batalla muy distintos a los que nuestros héroes pasados conocieron.

 Los logros deben ir más allá de las fronteras de nuestro país y el formar mexicanos preparados para ello debe ser la nueva misión.

Hoy 23 de abril se celebra el aniversario luctuoso de dos grandes hombres universales: William Shakespeare y Miguel de Cervantes Saavedra. Es por este motivo que la UNESCO, desde 1995, declarara este como el Día Internacional del Libro, “alentando a todos, y en particular a los jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y a valorar las irremplazables contribuciones de aquellos quienes han impulsado el progreso social y cultural de la humanidad.” Y es precisamente mediante el libro, símbolo de estudio y de preparación, en una ciudad que se ha convertido en un polo universitario, donde los jóvenes encuentran más y mejores opciones para su desarrollo intelectual, como podemos aspirar a igualar los logros de los mexicanos a quien en este día celebramos.

Recordemos especialmente en este día, que el único camino para un futuro mejor se encuentra en la preparación y en el estudio.

Muchas gracias. 


* Acto cívico en la explanada municipal de Tehuacán, Pue.

domingo, abril 01, 2012

LA ONDA VERDE*



LA ONDA VERDE

En la fila del supermercado, el cajero le dice a una señora mayor, en tono de autoridad en la materia:
-Debe usted traer su propia bolsa de compras, señora, ya que las bolsas plásticas son nocivas para el medio ambiente-, y la conmina a sumarse a la "Onda verde".
La señora pide disculpas y explica: 
-Es que no había esta onda verde en mis tiempos-.
El empleado y los demás miembros de la fila, la miran con cara de "¡Ya lo sabíamos!". El cajero le dice en tono de autoridad: 
-Gracias a ustedes tenemos ese problema hoy, señora. Su generación no tuvo suficiente cuidado para preservar nuestro medio ambiente y hoy tenemos que reparar nosotros lo que ustedes omitieron-.
La mujer voltea a mirarlos y responde:
-Bueno, tiene razón... nunca se promovió esa onda verde en mis tiempos, porque hacíamos las cosas de manera distinta. Por ejemplo, las botellas de leche, las de refresco y las de cerveza se devolvían a la tienda. La tienda las enviaba de nuevo a la planta. Allí las lavaban y esterilizaban antes de llenarlas de nuevo, de manera que se usaban las mismas botellas una y otra vez. Creo que hoy le llaman a eso "reciclar".
-Pero no, no teníamos onda verde en mis tiempos. Subíamos las gradas, porque no había escaleras mecánicas en cada comercio y oficina. Caminábamos al almacén en lugar de subir a nuestro auto de 300 caballos de fuerza cada vez que necesitábamos recorrer dos cuadras.
-Pero tiene razón, no teníamos la onda verde en esos tiempos. Por entonces lavábamos los pañales de los bebés porque no había desechables. Secábamos la ropa en tendederos, no en esas máquinas consumidoras de energía que se sacuden a 220 voltios. La energía solar y eólica secaban verdaderamente nuestra ropa. Los chicos usaban la ropa de sus hermanos mayores, no siempre modelitos nuevos. Preparábamos los alimentos de principio a fin y no metiendo empaques desechables con sopas instantáneas en hornos que consumen electricidad como demonios.
-Pero es cierto, no teníamos onda verde entonces. Teníamos sólo una televisión o radio en la casa, no un televisor en cada cuarto, y la TV tenía una pantallita del tamaño de un pañuelo, no una pantallota del tamaño de un estadio, y no se transmitían programas día y noche, además que no había más de 3 ó 4 canales. En la cocina, molíamos y batíamos a mano, porque no había máquinas eléctricas que lo hicieran todo por nosotros. Cuando empacábamos algo frágil para enviarlo por correo, usábamos periódicos viejos para protegerlo, no esa cosa que llaman unicel o bolitas plásticas infladas que tanto contaminan el ambiente.
-Y no, no teníamos onda verde. En mis tiempos no encendíamos un motor y quemábamos gasolina sólo para cortar el pasto. Usábamos una podadora que funcionaba a músculo. Hacíamos ejercicio trabajando, así que no necesitábamos ir a un gimnasio para correr sobre pistas mecánicas que funcionan con electricidad. Tomábamos agua de una fuente cuando teníamos sed, en lugar de usar vasitos desechables o botellas plásticas cada vez. Recargábamos con tinta las plumas en lugar de comprar una nueva, y cambiábamos las navajas de afeitar en vez de echar a la basura toda la afeitadora sólo porque la hoja había perdido su filo.
-Tiene usted razón, no teníamos una onda verde por entonces. En aquellos tiempos, nosotros caminábamos a la escuela, algunos otros tomaban el tranvía o el camión, y algunos otros iban en sus bicicletas. En ese entonces no se formaban filas interminables de carros estacionados en doble y hasta triple fila frente a las escuelas, ni se hacían esos embotellamientos que hoy ayudan tanto a contaminar el ambiente. Nosotros no usábamos a la mamá como un servicio de taxi de 24 horas. Teníamos un enchufe en cada habitación, no un banco de enchufes para alimentar una docena de artefactos que hoy mantienen a los niños pegados a las pantallas, y no necesitábamos un aparato electrónico para recibir señales de satélites ubicados a kilómetros de distancia en el espacio, para encontrar la pizzería más próxima.
El cajero y los demás de la fila se quedaron callados, mientras miraban a la mujer alejarse. Eran la generación de lo desechable, de lo automático, de lo cibernético, la generación que había inundado el planeta de plástico, pañales, baterías, vasos, platos, empaques, autos, celulares y piezas electrónicas desechables... 
Tuvieron que lamentarse de ser la generación que está lamentándose por cuán insensatos habían sido los viejos por no haber tenido esta onda verde en sus tiempos.
Envíele esto a una persona mayor a la que piense que necesita una lección de parte de un pendejo sobre conservación del medio ambiente.
Atentamente: La Onda Verde
"No puedes volver atrás y hacer un nuevo comienzo. Pero puedes empezar de nuevo y hacer un nuevo final"


(* Posteado por C. Sobrado en Facebook, de donde es copiado)

martes, marzo 27, 2012

Corbu... toujours.




A Charles-Edouard lo conocí antes de conocer la arquitectura. 
Es una presencia dis-constante que va y viene, probablemente en un período establecido, diseñado para volver justo cuando se había ya quedado muy atrás. 
Le Corbusier es ese libro que da placer releer una y otra vez, pues cada vez que se vuelve a leer se entiende de manera distinta, adaptándose a la situación particular que en cada episodio se encuentra el lector. Le Corbusier diseñando la Ville Savoye es la transfiguración de Cortazar escribiendo Rayuela.
Detrás de esa máscara disfrazada de redondos y pesados espejos, te espera a la vuelta de cada esquina, te sorprende por que no lo esperabas, pues ya lo habías dejado en una esquina anterior, en la vuelta de tuerca pasada.
Le Corbusier es la boya que da el rumbo al arquitecto, inmovil, referente, silencioso y presente.

La rampa, la planta libre, la fachada exenta, el blanco contra el azul y el verde... el paseo, el recorrido, el añadir el tiempo al espacio...   ahí se encuentra... una y otra vez.... pero solamente cuando ya se ha quedado atrás.

lunes, marzo 19, 2012

el envejecer de las colonias



"El hombre que a los 50 años ve el mundo igual a como lo veía a los 20,
ha desperdiciado 30 años de su vida."
Muhhamad Alí

El crecimiento de las ciudad va dependiendo, en gran medida, al crecimiento y dependencia económica de sus habitantes. Cuando una generación, por cuestiones socio-económicas crean la demanda de cierto tipo de espacio (su lugar en el mundo, por así decirlo), la sensibilidad del mercado inmobiliario lo nota y se crean las nuevas zonas de crecimiento específico en la ciudad. A la aparición de estas nuevas zonas, fraccionamientos o colonias, le acompañan centros de servicios que respondan a la demandas específicas de la nueva comunidad. Será entonces lógico que los servicios en un principio sean dirigidos a la recreación, pensando en los jóvenes, recién casados, nuevos habitantes. Poco a poco irán apareciendo los servicios de guardería y luego centros educativos que crezcan con los pequeños hijos de los ya no-tan-recientemente casados. Aparecerán papelerías, centros lúdicos y escuelas o clubes deportivos. Las discotecas y bares se transformarán en cafeterías y liberías donde acudan las madres mientras los hijos toman clases extras. Y así los servicios se transformarán en lugares propios de jóvenes, tiendas de música, etc.  El gran cambio se dará cuando los jóvenes emigran a las universidades o formen nuevas familias, con nuevas necesidades dentro de las que se encuentra la búsqueda de nuevos espacios, creando así nuevas colonias o fraccionamientos. 
Los padres permanecerán en las casas "nido vacío" y reconquistarán los centros de servicios o centros comunitarios, que ahora serán restaurantes, vinotecas o agencias de viajes. 
La relación entre la edad de los habitantes de la colonia y el tipo de servicios que ofrece esta generará un círculo siendo cierta zona atractiva para habitantes de ciertas características más bien relacionadas con su propia edad.

¿Sería entonces posible una ciudad donde en lugar de que los servicios "progresen" siguiendo la edad de los habitantes, sean estos quienes vayan emigrando a zonas mejor equipadas para sus necesidades cronológicas?
Se podría pensar en la zona para los recién casados, que luego emigrarían a la zona para los "nuevos padres", con excelentes guarderías, centros de estimulación temprana y parques con areneros. La siguiente mudanza sería a la de "hijos en edad primaria", con escuelas de idiomas, ballet, karate y campos de futbol. Y la idea se iría repitiendo... hacia adelante. Es obvio pensar que el esquema es cíclico y la ciudad giraría en torno a un cinturón cerrado en el que los hijos tomarían el lugar de los padres eventualmente una y otra vez siguiendo los pasos (y espacios) de la generación anterior.

viernes, diciembre 30, 2011

In memoriam: Ricardo Legorreta



"México es un país de arquitectos. La arquitectura es uno de los pilares de nuestra cultura y parte de nuestra vida cotidiana. En lo profundo de su ser, cada mexicano es un arquitecto".
Ricardo Legorreta

Con el año que se apaga también una era termina. Ricardo Legorreta, como persona, dejó de existir, pero su alma queda en sus muros, colores, texturas, luz y sombra. En cada una de sus obras fue dejando un poco de su alma hasta que la terminó.

Heredero de la más fuerte tradición arquitectónica del México contemporáneo, siendo discípulo de Luis Barragán, su obra no es la continuación de una línea estética, sino de un pensamiento. Quienes tuvimos la fortuna de aprender de él en su cátedra podemos hacer constar que no le gustaba hablar de su obra, si bien la usaba como ejemplo de las soluciones que él había encontrado a problemas específicos, sino que trataba de transmitir lo que en esencia debe ser el quehacer arquitectónico: la suma de vivencias, tradiciones, circunstancias y cultura local para llegar a la mejor solución espacial y estética logrando una excelente resultado.

Legorreta no creía en títulos académicos, maestrías o doctorados; su consejo era: "el dinero que invertirías en una maestría en una universidad reconocida del extranjero inviértelo en un bocho; cómprate un bocho y recorre el país a lo largo y ancho... ahí es a donde vas a aprender a ser arquitecto".

Es famosa su anécdota, sobre fiesta de inauguración de una casa y como, al calor de las copas de la fiesta, junto con el dueño decidieron que tal puerta debería ser azul y en ese momento fueron a la tienda por pintura y brochas para terminar pintándola. 

La última vez que lo vi fue hace no tantos años, en un pueblo perdido de Oaxaca, con el asombro y la humildad de quien se encuentra con primera vez con la luz y la sombra.

Su arquitectura lejos de ser sus muros, sus colores y sus texturas son algo más, son las vivencias propias que lo llevaron a lograr la magnifica obra que hoy habla por él.

DEP: Ricardo Legorreta


jueves, diciembre 29, 2011

...por que hay situaciones universales

lo copio pensando que en este momento, casi terminando el año, en algún taller, de algún país cercano/lejano, alguien está trabajando en su entrega.


the Life and Times from shamin sahrum on Vimeo.

domingo, diciembre 18, 2011

rural---urbano



El Desarrollo Urbano podría bien llamarse Abuso Rural.  Las ciudades crecen en contra del campo, y no solamente de su espacio físico al desarrollarse de manera horizontal indefinida desde la Revolución Industrial (todavía suenan los aplausos del "museo de crecimiento infinito", de Le Corbusier), sino también sobre explotando su capacidad productiva de recursos necesarios para el sostenimiento de una sociedad urbana.
El pretender reemplazar el crecimiento horizontal de los centros de población por un modelo de crecimiento vertical y con eso solucionar el problema de la sostenibilidad resulta a todas luces insuficiente. Entendamos que para revertir los efectos de las ciudades el contrario de "crecimiento horizontal" no es "crecimiento vertical" sino  "no crecimiento" o en el mejor de los casos "decrecimiento".
Y es entonces cuando se pone el dedo en la llaga. Si paarte del problema es el haber desarrollado ciudades por más de 2 siglos diseñadas para acabar con el ecosistema, también se debe a la explosión demográfica hoy por hoy incontrolable.
El Desarrollo Urbano debe ir no solamente en relación a la presión que los habitantes ejercen desde el interior hacia afuera, sino también tomando en cuenta la capacidad que tiene su entorno rural de abastecerlo en términos de agua, producción agrícola que satisfaga a sus habitantes, posibilidad de energías renovables, etc. La proporción debe siempre tomar en cuenta los dos lados de la ecuación: ciudad y campo.
No existe un lindero que marque donde empieza uno y termina el otro, la frontera la marca el mercado al ser el objetivo del espacio rural el producir con miras a la exportación y el del espacio urbano el consumir productos importados que bien podrían ser producidos en su mismo territorio (o que en realidad así sucede y se compra a terceros extranjeros lo que originalmente fuera producido en esa misma región). El campo permea dentro de la ciudad al llevarle agua y sacar sus desechos, al producir comida, al limpiar el aire.

Debemos empezar a cambiar el concepto de hacer Desarrollo Urbano para empezar a hacer Desarrollo Integral...  

domingo, diciembre 11, 2011

Ciudad a pesar de sus habitantes







"La ciudad es lo que es, por que sus ciudadanos son lo que son"
Platón.

La pregunta es sencilla y a la vez compleja: ¿por qué existen ciudades bellas y por qué otras no lo son? ¿Tiene esto que ver con su tamaño físico, su densidad de población, su economía, su importancia política dentro de la estructura general del país, su clima, su edad, la educación de sus habitantes, el nivel del desarrollo del país...? (y un vasto "etc.").
Si pensamos en la ciudad como la suma de sendas, bordes, hitos, plazas y demás elementos que la forman, organizados funcionalmente para que den servicio a las actividades humanas que en ella se desarrollan, entonces la "belleza" de la ciudad irá más en función al grado de "optimización" del servicio que la ciudad ofrezca a sus habitantes. Es decir, en principio, la ciudad será más bella a medida en que sus habitantes puedan desarrollarse mejor en todos los aspectos de la vida urbana. Y en ese sentido cada ciudad se debe a sus habitantes y sus circunstancias a través de la historia. Las ciudades bellas se han adaptado mejor a la vida de sus habitantes que las que no lo son. O visto desde el otro ángulo, ha habido sociedades que entiendan mejor sus circunstancias y necesidades y han podido resolver su espacio urbano de la mejor manera. Hay organizaciones urbanas más eficientes que otras.

Ahora bien, esa eficiente organización  que distingue a las ciudades "bellas" no es casualidad, sino el producto de la reflexión y ejecución continuas en el tiempo. Podemos leer en cualquier ciudad zonas de crecimiento más eficientes en su tiempo que otras. Las ciudades más "bellas" tienden a ser eficientes durante periodos de tiempo más largos que las demás.

La oración, para estar completa, debe entonces ser: "la ciudad es lo que es, por que sus ciudadanos son lo que son: seres respetuosos de su entorno (social, político, económico y ecológico)". Pero la realidad es que el hombre por naturaleza, si bien es un ser sociable, tiende a ser reaccionario a esta condición. El hombre es social por conveniencia, no por naturaleza. Y para poder vivir en sociedad debe crear leyes y reglamentos que observen la conducta de cada uno de sus integrantes por igual. La ciudad entonces será eficientemente organizada en la medida que la base legal y la observación y cumplimiento de estas leyes, sean eficientes.
Se encontrará así entonces una relación directa entre la "belleza" de la ciudad y su base jurídica urbana, así como los mecanismos para que esta base sea respetada. Las reglas deben ser coherentes con la realidad urbana de la ciudad y en la medida que estas se hagan cumplir, el crecimiento de la ciudad podrá tender a un nivel óptimo.

Para corregir la ciudad la única manera es empezar por corregir, atinadamente, sus leyes y reglamentos y sujetarse a ellos... y esto no permite que todos opinen sobre el rumbo de la nave. No hay París sin Haussman o Barcelona sin Cerdà (pero tampoco con 100 como ellos). El urbanismo debe ser en gran medida un acto de tiranía.


sábado, octubre 29, 2011

la vieja propuesta para la ciudad nueva





"Allí donde los seres humanos crean problemas, los mismos seres humanos pueden lograr soluciones".
Carl Sagan

"Hay más problemólogos que solucionólogos".
Mafalda

"Mmmmm... me parece que dí una vuelta equivocada en Albuquerque..."
Bugs Bunny


... y esa vuelta equivocada en Albuquerque  se tomó hace más de un siglo, con la Revolución Industrial y el planteamiento de las nuevas zonificaciones urbanas. Separar los usos de suelo tajantemente, ahora lo entendemos, no era la solución para una vida urbana mejor.
¿Qué pasa entonces cuando después de un siglo del reinado del automóvil, del suelo impermeable, de la cultura del deshecho, queremos corregir el rumbo?
La forma en que el ser humano, tanto en los países desarrollados como en los países en vías de desarrollo, ha venido viviendo desde finales del siglo XIX, es la principal causa de los problemas actuales que tienen que ver con el deterioro del medio ambiente y del equivocado uso de los recursos naturales. Pero replantear el "uso" de las ciudades no es fácil y probablemente sea imposible. 
Las ciudades crecieron principalmente por dos grandes inventos: el ascensor que permitió que las construcciones se elevaran más allá de la condición física del hombre para subir escalones, en el sentido vertical; y el automóvil que permitió el crecimiento horizontal haciendo posible la relación de espacios "funcionales" a mayor distancia uno de otro. De estos dos tipos de crecimiento "inhumanos" de las ciudades, el vertical y el horizontal, se derivan distintos tipos de problemas que la ciudad actual debe solucionar.

El crecimiento horizontal de las ciudades demanda a los gobiernos un crecimiento exponencial de los servicios (pues el crecimiento es generalmente concéntrico, no lineal), como pueden ser redes hidráulicas, sanitarias, eléctricas, seguridad, sistemas de transporte más complejos, así como el problema social que tiene que ver con el crecimiento zonificado socio-económicamente que conllevan a un tejido social fragmentado y muchas veces contrapuesto a su interior (zonas marcadamente diferenciadas por el poder económico de sus habitantes).
La solución sería frenar el crecimiento horizontal de las ciudades, intentando nuevos métodos de transporte que sean menos nocivos al medio ambiente, que reduzcan tiempos de traslado, que representen un ahorro en la economía de los habitantes y que generen menor contaminación.

El crecimiento vertical de las ciudades genera un impacto a las redes de servicios existentes para las que no estuvieron nunca calculadas o diseñadas. La densificación de zonas existentes, promoviendo vivienda vertical, solo será posible tras recalcular la capacidad de la zona para admitir un mayor número de habitantes. Una mayor densificación de la ciudad puede convertirse, muy fácilmente, en hacinamiento de sus habitantes.

La solución la debemos encontrar un poco más atrás. Si las ciudades se vieron obligadas a crecer, tanto horizontal como verticalmente, es por que su límite demográfico fue a todas luces sobrepasado. Frenar el crecimiento de la ciudad, en un sentido u otro, para intentar volverlas a hacer más "habitables", no tiene que ver con planes urbanos, sino con políticas de crecimiento demográfico.

La ciudad dejará de crecer solamente cuando su población deje de crecer.  

martes, octubre 18, 2011

steve jobs mexicano*





* columna publicada por JAQUE MATE en el diario Reforma del 17 de octubre de 2011, y que coincide con el espíritu de este blog por lo que de manera intacta se transcribe para su lectura y difusión.



"No es el dinero. Es la gente que tienes, la dirección que tienes, y qué tanto comprendes lo que está pasando".
Steve Jobs
¿Y si Steve Jobs hubiese sido mexicano?
Es muy probable que no hubiese encontrado una familia que lo tomara en adopción de recién nacido, como ocurrió en Estados Unidos, ya que las leyes en México parecen estar hechas para que los niños que son dados en adopción nunca encuentren un hogar.
De adolescente, habría sido detenido y extorsionado por policías que lo habrían considerado presa fácil por usar el pelo largo y quizá sustancias prohibidas.
Al abandonar sus estudios universitarios, habría sido rechazado por la sociedad y considerado un fracasado. Habría tenido que trabajar en un taller mecánico, con un horario extenuante que no le habría dejado tiempo para pensar, y con un sueldo que no le habría dado lo suficiente para sobrevivir con dignidad.
Su empresa, fundada en el garaje de la casa, habría sido cerrada por los inspectores por no dar las mordidas necesarias para operar.
Jobs habría pasado meses o años tratando de dar de alta la compañía ante Hacienda, el IMSS, la Secretaría de Relaciones Exteriores y la delegación o el municipio. Al final no habría tenido dinero para pagarle al notario.
En lugar de la primera computadora, la Apple 1, de 1976, su firma habría generado una torre de multas y requerimientos de la autoridad. Es muy probable que, después de algunos intentos, Jobs hubiese optado por vender calculadoras chinas en un semáforo de la ciudad.
Suponiendo que hubiera podido realmente empezar una empresa, ésta seguramente se habría quedado siempre pequeña. Jobs habría tenido que dedicar todo su tiempo e inteligencia para resolver problemas con el IMSS, el gobierno y los sindicatos, que lo habrían extorsionado impunemente. Las posibilidades de innovar y generar nuevos productos se habrían visto asfixiadas de raíz.
En caso de que hubiese podido desarrollar nuevas computadoras, los oligopolios en el negocio se habrían coludido para impedirle alguna penetración significativa en el mercado. Sus grandes rivales, por otra parte, habrían sido subsidiados por el gobierno.
Suponiendo que hubiese tratado de alcanzar el mercado internacional, sus costos habrían sido demasiado altos para competir. Los aranceles para importar insumos habrían elevado el precio de su producto final, mientras que los costos de seguridad (por ejemplo, el tener que mandar patrullas a cuidar los camiones que llevaban sus productos por las carreteras) lo habrían sacado del mercado.
Los reguladores mexicanos, por otra parte, habrían intervenido de inmediato si hubieran visto que tenía éxito. Tras producir sus primeras computadoras, los burócratas le habrían impedido entrar al mercado del internet, la telefonía o la música. Para eso necesitaría nuevas autorizaciones del gobierno.
Pero vamos a suponer que, a pesar de todo, Jobs hubiera podido crear una empresa remotamente cercana a la Apple con valor actual de 340 mil millones de dólares. Entonces habría surgido un movimiento político para castigarlo por su éxito. Se le acusaría de ser demasiado exitoso en lo empresarial y demasiado rico en lo personal. El gobierno decretaría un impuesto especial que le impediría seguir trabajando.
No es suerte que Steve Jobs haya podido lograr sus éxitos en el norte de California y que en México no hayamos tenido nunca un empresario tan revolucionario como él (los tenemos muy ricos, es cierto, pero no innovadores). Si Steve Jobs hubiese sido mexicano, es muy probable que hubiera terminado trabajando en la economía informal. Son las circunstancias las que definen hasta dónde puede lograr su potencial un individuo.

jueves, octubre 06, 2011

La ciudad negada, una oportunidad



"Un optimista ve una oportunidad en todo calamidad, 
un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad"
Winston Churchill


Donde solo hubo sol y arena hoy hay casi 150,000 habitaciones. Legalizar lo ilegal es en sí mismo un nicho de mercado, que se puede traducir, si se generan las condiciones necesarias, en un exitoso planteamiento urbano que convierta una situación negativa en una realidad de enorme rentabilidad; aprendamos de Las Vegas.

El negocio más grande y que mayor derrama económica reporta en el país es el de la transportación y venta de droga. El problema es que alrededor de ese negocio, o por el manejo que de este se ha hecho, giran violencia, corrupción, inseguridad, etc, etc, que hacen que este rebase la barrera de la legalidad para convertirse en la más rentable de las realidades.

Hablar de legalización es un tema espinoso, pero mientras el negocio, a pesar de las "bajas en su planta laboral", por llamarlo de alguna forma, sigue existiendo prácticamente intacto, es muy probable que ese estado fuera de la ley sea el que alimente las circunstancias que hoy amenazan al país.

Legalizar la droga para llevarla a una venta como la del cigarro o el alcohol es ciertamente un absurdo, pero aislarla en zonas permitidas, como fue el juego en Las Vegas, donde se pueda controlar su venta, distribución y cobro de impuestos, es todo un nuevo mercado de oportunidades.

Amsterdam vive en gran parte del turismo que genera su política de control de droga y prostitución. Encontrar espacios donde la legalidad sea posible sería tarea de legisladores y urbanistas. Crear ciudades nuevas, con los equipamientos necesarios para la actividad turística específica, debería marcar el principio de un entendimiento de la situación para sacar un provecho general. Sería un ejemplo de una negociación "ganar-ganar".
Yendo un poco más lejos con esta idea, la recuperación o reciclaje de espacios urbanos perdidos, ciudades fantasmas, que fueron abandonadas por sus habitantes al carecer de las condiciones para una actvidad económica favorable, pueden ser la partida para estos nuevos generadores de inversión, empleo, turismo y derrama económica.

Pensemos en una nueva época para ciudades como Real de Catorce, que por su condición de ciudad contenida, puede ser perfecta para el control de las actividades ahora legalizadas. Lo mismo podría pasar con ciudades nuevas que al estilo de Dubai o Las Vegas, florescan en el desierto, donde no hay mas que sol y arena.

El problema de hoy, puede ser la oportunidad para un mejor mañana.

sábado, septiembre 24, 2011

la ciudad y la libertad encerrada (II)



"I am the type of person who would go crazy without being around other people. Working from home or a rented office would get lonely fast."
Cliente de Starbucks


A los cambios de estilo de vida, quienes mejor y más rápido se adapten, serán los que sobrevivan. Cuando la gente abandona los espacios públicos para encerrarse en su "privada libertad" solo hay dos caminos posibles para los prestadores de servicios tradicionales: entrar a sus casas o sacarlos de ellas. 
Quienes optan por ofrecer el servicio a domicilio lo pueden hacer por la puerta, o por la red. Negocios como e-bay o amazon se basan en el concepto de la tienda virtual para llegar a los consumidores (que en cierto grado han abandonado la calle).  Pero también existen las empresas que aprovechando la infraestructura virtual de los primeros y sobre todo, la necesidad creada al consumidor por estar constantemente "on-line", tienden el anzuelo para sacarlo de su madriguera a su negocio-trampa. 
El espacio-función del "café" en la plaza (de la ciudad, no la plaza comercial), era el de proveer de un lugar a los habitantes para su socialización. Estos habitantes que ahora "socializan" de manera más virtual que física, pueden prescindir del café (en realidad pueden muchas veces prescindir de todo menos de comida y aire, pero eso ya es tema de la psiquiatría y esperemos no sea por algún tiempo de la arquitectura o del urbanismo).  Cadenas como Starbucks han entendido eso y se han creado espacios que venden la falsa imagen de bienestar donde uno puede compartir con otras personas un delicioso wi-fi descafeinado.   Los lugares de reunión son entonces estacionamientos para zombies tomando cafés-doble-macchiato-descafeinado-tibio-sin-azúcar. 
En la arquitectura como en todo, adaptarse o morir.