viernes, junio 26, 2009

¿idea o ejecución?



La obra debe realizarse para ser tal.


La obra de arte está compuesta por dos cabos escenciales, quien desarrolla la "idea", en un extremo y quien desarrolla el "acto" en sí. No existe sin uno u otro. Pero culturalmente uno tiene mayor peso que otro dependiendo de quien lo mire. En Europa el director de una película es quien le da el peso específico a la misma, mientras que en Estados Unidos son los actores quienes ponen su nombre (y el productor quien recibe el Oscar..). Así que una película es "de" Fellini, Saura, Truffaut o Almodovar en Europa y de Harrison Ford, Angelilna Jolie o Cameron Díaz en Estados Unidos, donde poco nos importa el director (esto es, obviamente, una generalidad y no se dejan a un lado actores europeos o directores estadounidenses de gran importancia).
Lo mismo pasa entre compositor / intérprete en la música, coreógrafo / bailarín en la danza, etc.

En la arquitectura pasa más o menos lo mismo. Aún en la época de los arquitectos "super star", existe en Estados Unidos un afán por dar nombre a quien finalmente realiza la obra tanto como a quien la idea. Architectural Record anexa la ficha técnica de las obras dando el crédito por la ejecución de las diferentes partes que intervienen a los distintos subcontratistas.

No es difícil encontrarnos en la situación de arquitectos que una vez entregado (y muchas veces mal cobrado) el proyecto, tienen poca o nula ingerencia en el desarrollo y ejecución de la obra, lo que declina, casi irremediablemente, en edificios que nunca fueron lo que "ideó" el autor.

Han pasado casi diez años desde que visité por primera vez una obra de quien fue mi gran ídolo durante la carrera de arquitectura. Richar Meier. La obra, el MACBA. Mucho aprendí de esa visita.. buenas sorpresas y grandes decepciones. Una de esas fue la mala calidad en el acabado de la obra. Saltaban los defectos en una obra que siempre imaginé debía ser inmaculada. Y lo mismo pasó con otras más de diferentes autores, al grado de tener ya cierta aversión a "acercarme demasiado" a los edificios.





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Es entonces que entiendo por qué el Oscar lo recibe quien puso el dinero. Al igual que en el cine, la última palabra generalmente la tiene el dueño y a él se le debe el resultado final de la obra. ¡Que ellos reciban el Pritzker!


martes, junio 16, 2009

entre copas (o "a todo se acostumbra uno...")


Form followed function.

Tras la grata visita de un muy querido amigo el viernes pasado terminé la noche lavando las copas con las que poco antes habíamos compartido un par de tintos y un Asti. Si bien el gusto por el vino, hasta ahora, solo se ha quedado en eso, en puro gusto, y no ha trascendido siquiera a llamarse "hobby" ni nada más pretencioso, siempre me ha dado orgullo tener un buen juego de copas y aprovechar cada ocasión para beber cada uva con su correspondiente contenedor de cristal. Y todo esto lo cito pues la reflexión vino al estarlas lavando, al hacer un poco más consciente la importancia de que así sea; que para cada bebida exista un contenedor específico. Verdaderamente "no se debe" tomar una bebida en la copa errónea. La copa se diseñó siguiendo una función específica en cuanto a tamaño y forma. Existen las diseñadas para guardar los vapores en su interior, hasta que la nariz del bebedor entre por ellos, las hay para recibir la cantidad exacta de licor, o las que son enfriadas para poder prolongar la baja temperatura de la bebida por más tiempo.

¿Por qué nos empeñamos en crear espacios multifuncionales que pretendan recibir cada diferente gota de nuestra vida por igual?

La versión 2.0 de la casa circular, o loft, pretende ser la copa mágica que pueda recibir cualquier bebida en su interior. Estéticamente sorprendente, esa sorpresa dura lo que no tardamos en girar 360 grados la cabeza. En un momento todo está visto. Se acabó la sorpresa. Es ahí donde todas las escenas de la película se llevaran a cabo. Punto.

... prefiero mi juego de copas de cristal.



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sábado, junio 06, 2009

¿Dónde guardamos las cosas?


No sé si sea algo común en el gremio, pero parece que siempre olvido la cantidad de cosas que se acumulan continuamente.

Estoy en medio de una limpieza total ("borradita general", como decían en las correcciones de las clases de proyectos) de mi espacio de trabajo ("lugar de engorde" como es nombrado en esa hítica novela Generation X). Pues resulta que llegó un momento en el que era casi imposible llegar al escritorio sin tener que pasar sobre cajas... y ni pensar en recibir clientes. Mascarilla en cara desenpolvé una a una las cajas y de ella salieron, más que objetos, recuerdos. Recuerdos con cara de juguetes, recuerdos con cara de libretas de viaje, recuerdos con cara de material que el oficio ha relegado a los museos, recuerdos de la época en la que los 3D se llamaban maquetas. Tenemos la mala práctica de guardar los recuerdos en forma física el mayor tiempo que podamos, llenándonos de cajas de ellos que tristemente se volverán a olvidar.
En realidad la limpieza no arrasó con todo, seguramente por que esas cajas ya habían pasado por otra revisión igual con anterioridad.

Todo esto me llevó a pensar en los espacios destinados para el olvido, y cómo nos olvidamos de ellos. ¿Se han fijado que ni arquitectos ni clientes le dan tanta importancia a esos espacios? Si las cosas que guardamos son tan importantes que no se deben tirar a la basura, ¿por qué terminan en el hueco bajo la escalera, en el baño de visitas, o en el cuarto de servicio que no podrá volverse a utilizar como tal?  Parece que en nuestra indecisión de saber qué hacer con nuestros propios recuerdos, los mandamos a un limbo espacial en espera que el tiempo nos conceda la sabiduría, o el valor, necesarios para finalmente botarlos fuera de nuestras vidas. 

¿Cuántas ideas tendremos arrumbadas en la cabeza?

domingo, mayo 31, 2009

la propiedad del espacio

El individuo en cada etapa de su existencia procura el mejoramiento de su espacio. Este espacio individual es dinámico y cambia junto con las necesidades físicas, mentales y espirituales de cada quien.
El que el individuo sepa que puede cambiar y ser dueño de su espacio le brinda seguridad y comfort. ¿Pero qué es el espacio individual?
Si pensamos que básicamente el "territorio" de la persona es su hogar, ¿qué tanto podemos mermar o quitar de este antes de que deje de ser su territorio? Si eliminamos la cocina ¿deja de ser su hogar?; si quitamos las recámaras ¿deja de ser su hogar? ¿o los baños o la estancia? ¿Una casa de campaña es un hogar?
El espacio individual viaja con la persona. Es la noción de este lo que le da dimensión y forma. No existen espacios grandes o pequeños, pero sí la sensación de mayor o menor control de este por parte de cada individuo. 
La persona se desempeña mejor cuando se encuentra dentro de su "territorio", es decir, dentro de los límites que conoce y donde tiene "control". Al salir de estos límites se vuelve temeroso por haber perdido este control y se encuentra en desventaja ante las mismas situaciones que pudiera manejar en su territorio.
Quien más rápidamente entienda las características de cada nuevo espacio, más rápidamente y mejor lo hará propio y dejará de ser, para él mismo, un extranjero.
El viajero que regrese a una ciudad conocida, la disfrutará y entenderá mejor que quien se encuentre ahí por primera vez.

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Hoy los pumas llevaron su espacio individual a Pachuca y jugaron como en casa. 




martes, mayo 26, 2009

Matemos al centro comercial !!!

El centro comercial desplazó al parque como lugar de reunión. Equipado con grandes estacionamientos a los que pudiéramos acceder en nuestros humeantes autos, el "mall" era el punto de encuentro para el hombre del siglo XX. La sociedad consumista podía saciar en él su necesidad de comprar para tener un nivel o status que le diera felicidad. 

Pero las reglas del juego están cambiando.

Al principio del siglo XXI ya se le conoce como "la década perdida". La crisis financiera, junto con la crisis ecológica (calentamiento global, inminente final de la era de los hidrocarburos, búsqueda de energías limpias) nos ha llevado a cuestionar la forma de vida del hombre de finales del s. XX . El centro comercial, estupenda respuesta a las necesidades del hombre consumista, parece estar llegando a convertirse en un planteamiento obsoleto. La gente está dejando de acudir a ellos pues hace más evidente que en ningún otro sitio el estado económico en el que se encuentra. ¿Para qué ir a un lugar cuyo principal objetivo era la compra-venta si no puedo ser parte de ese esquema? Incluso los sectores de la sociedad con una posición económica holgada han empezado a pensar dos veces si es prudente en este momento exhibirlo como antes. 

Pero la sociedad no puede encerrarse en sus casas. Es el momento de regresar al  "espacio anti-capitalista". Un lugar donde precisamente la gente acuda para refugiarse de la crisis económica que azota a las naciones. Si el centro comercial es el lugar donde se daba liquidez al dinero y hacía de su movimiento la base de la creación de la riqueza, al nuevo espacio la gente debe ir a "no gastar" sus recursos. Kioscos donde se presten libros para que la gente los lea y al terminarlos los cambien por otros títulos, estacionamientos de bicicletas a préstamo, espacios que promuevan la interacción de las personas y los alejen del estrés, soluciones que una y otra vez se han propuesto en diferentes ciudades ahora tendrán su oportunidad de derrotar al centro comercial. 

Regresemos un poco a la plaza con el pozo de agua donde los habitantes del pueblo se reunían. Regresemos un poco al hogar de la casa al rededor del cual la familia se reunía. Y desde ese punto empecemos a plantear (o replantear) el espacio del siglo XXI.

viernes, mayo 22, 2009

Las edades de la ciudad (o "todavía tenemos patrimonio que perder")

Las ciudades pueden estudiarse como seres vivos.
Desde su nacimiento/fundación sufren acontecimientos semejantes a los biológicos. Entran en etapas de crecimiento, que de acuerdo a varios factores, internos y externos, pueden ser más o menos rápidos. Las ciudades también enferman, sanan o mueren.

El crecimiento de las ciudades, entendiéndolas como el todo, se puede leer en el análisis de sus partes. Esta lectura nos llevará a entender y separar las distintas épocas, momentos o "edades" de la ciudad.
Ya que la arquitectura es la respuesta a los problemas y necesidades de la sociedad, esta nos hablará de lo que se vivía en el momento de su surgimiento. El aumento o disminución en la tipología de cierto tipo de edificaciones de algún momento histórico definido; el crecimiento o surgimiento de nuevas colonias y fraccionamientos y su intensidad; la aparición de edificios de diferentes tipos de servicios, primarios, secundarios o terciarios; e incluso la lectura de los estilos arquitectónicos de cada época son las bases para la lectura de la historia de cualquier ciudad.

México (como seguramente muchos otros países) ha sido un país que sistemáticamente ha tenido miedo al cambio y la propuesta en cuanto a conservación y restauración de su patrimonio se refiere. Queremos que las cosas se queden en su estado ideal (mismo que muchas veces nunca tuvieron), congelándolas en el espacio-tiempo y no permitiendo que envejezcan, maduren o se transformen. Estoy seguro que esto se debe en gran parte a la ignorancia en las acciones que ha llevado a que irremediablemente se pierda gran parte del patrimonio edificado, natural e intangible. ¡Pero atención!, esta ignorancia proviene de todos los niveles de sociedad que intervienen en el cuidado de lo nuestro: autoridades, profesionistas, dueños, usuarios y pueblo en general que hemos permitido que esto suceda. "La gata no era arizca, así la hicieron" reza el dicho, y esto es lo que ha ocurrido con la salvaguarda del patrimonio, para evitar que la ignorancia termine con él, ignorantemente se han colocado todas las trabas para que no se pueda llevar ninguna acción, ni buena ni mala. "Si el patrimonio se ha de perder, que sea el tiempo quien acabe con él, no yo... a mí que no me culpen... yo no hice nada... yo no lo toqué... es más, ni siquiera lo vi de reojo" debería estar escrito con letras doradas en el vestíbulo del Instituto que tiene su cuidado a cargo.

Hoy aparece la noticia en el diario de Tehuacán: "quieren que sea histórico el centro". De esa frase se pueden deducir varios puntos. 

Primero: que hay alguien que "quiere" que el centro (de la ciudad) sea histórico, ya que por él mismo no lo es. Para que se decrete que una zona en general (el centro de la ciudad en particular) sea considerado como "histórico", debe existir una densidad considerable de monumentos patrimoniales dentro de un polígono específico que ameriten que este sea considerado como tal en su totalidad. La ley de monumentos que actúa sobre nuestro patrimonio, que además cabe decir, es unos cuantos meses mayor en edad que quien esto suscribe, no específica cómo medir dicha densidad ni establece parámetros objetivos para hacerlo.

Segundo: ¿Por qué alguien querría hacer del centro (de la ciudad) algo que no es? La Ley contempla el cuidado y resguarda, así como sanciones a quien no las cumpla, del patrimonio en general. Los edificios que por cualquiera de la lista de razones que la Ley marca, deba ser considerado como patrimonio, no debe estar "registrado" ni "dado de alta" en ningún lugar, lista o catálogo para ser protegido. No es necesario que se declare toda una zona o polígono como "histórico" para que la salvaguarda del patrimonio quede garantizada. Es más, si el patrimonio se ha ido perdiendo, es precisamente por la ignorancia de las autoridades municipales, estatales y federales por no actuar e impedirlo. 

Tercero: Si alguien quiere que el centro (de la ciudad) sea considerado como histórico, cuando la gran parte de los edificios que deben ser tomados como tales se han perdido, es por alguna razón, seguramente para su interés propio.

Al hacerse la declaratoria de Centro Histórico o Zona de Monumentos, la Ley Federal no solo actúa en el edificio en sí, sino en la totalidad del polígono. Esta actuación, como antes mencionamos, significa que no se toque nada sin el beneplácito de la Ley de 1972y del Instituto Nacional de Arqueología e Historia. Para poder actuar sobre tal vez el 98% de los edificios que componen el Centro Urbano de la ciudad de Tehuacán, se debe someterse a los lineamientos, altamente restrictivos, de un Instituto que aboga por "cuidar" al restante 2% (acción que en la práctica dudosamente se realiza).
La Ley del 72 marca como monumentos edificados patrimoniales todos aquellos que fueron creados hasta el siglo XIX. Los monumentos del siglo XX quedan bajo el resguardo del INBA. Esto de entrada ya es muy cuestionable si pensamos que para que algo sea considerado "antigüedad" debe tener más de 100 años, lo que ya empieza a dejarnos lagunas entrado el siglo XXI.

Ahora bien, regresando al concepto de las "edades" de la ciudad, Tehuacán ha sido, desde su fundación, un lugar principalmente de comercio entre varias regiones. Une la mixteca alta con el comercio del golfo y del centro. Esto lo ha mantenido en constante cambio durante su historia. Pero tal vez el momento histórico más importante haya sido el que impulsó la industria del agua mineral. Hablamos de los años 30's, 40's y  50's (en 1928 José María Garci-Crespo y Carlos Silva fundan "Manantiales de Tehuacán S.A., que luego se convertiría en Manantiales Garci-Crespo y más tarde en Peñafiel). Es esta industria la que dará una mayor proyección nacional e internacional a la ciudad de Tehuacán.
Este momento histórico quedará plasmado en su arquitectura. El "mejor Tehuacán", por así decirlo, será el desarrollado en ese momento. Encontraremos entonces que si hay alguna arquitectura que debamos cuidar en esta ciudad será la de la primera mitad del siglo XX.
Es el momento en que el desarrollo impulsó nuevas colonias, con nuevas trazas que contemplaban rotondas y paseos, ligadas a la retícula o traza en damero característica del virreinato. Aparecen cines, teatros, hoteles e incluso un centro escolar producto del interés estatal por corregir la enseñanza en los 50's. Libros se han escrito sobre esta época en Tehuacán y no tiene caso citar cada uno de los ejemplos importantes que existieron y que desgraciadamente se han dejado perder por la falta de actuación e ignorancia de los habitantes y sus representantes.

El pretender encapsular el centro urbano bajo el título de "histórico" hará mucho más difícil el ya raquítico intento por defender y preservar el patrimonio de la mejor época de Tehuacán. Los ya pocos ejemplos de los estilos Art Decó y Colonial Californiano (único verdadero estilo de "autor" que ha existido en la ciudad, con las deificaciones del despacho capitalino de Olagaray y de la Mora). Al INAH no le importa ese período y el INBA prácticamente nada hace por su resguardo.
La arquitectura de la mejor época económica y social de Tehuacán se perderá por la ignorancia de quien "quiere que sea histórico el centro".

Tras haber perdido el Reino de Granada, su madre le dijo a Boabdil: "no llores como mujer lo que no supiste defender como hombre". 
Con acciones retrógradas como esta, de la misma manera lloraremos por el Tehuacán perdido.


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link a la noticia publicada el 22 de mayo de 2009 en "EL MUNDO DE TEHUACÁN":

jueves, mayo 21, 2009

problemas de ayer y problemas de mañana

La arquitectura, antes de construirse, debe pasar por un proceso intelectual. Este proceso debe basarse en las teorías que dan la línea a seguir para resolver los problemas que se espera resuelva la arquitectura. A medida que estos problemas van cambiando, también deben hacerlo las teorías. La historia de la teoría arquitectónica nos muestra entonces que se trata de un proceso evolutivo. 
A veces, excelentes soluciones a los problemas de ayer, terminan volviéndose los problemas del mañana. El transporte individual daba al hombre la libertad que antes no tenía... ahora es un problema y se buscan soluciones en las que el hombre se desplace menos o en definitiva no tenga que hacerlo.
En la conservación del patrimonio edificado una de las leyes básicas al actuar sobre el inmueble es el "principio de reversibilidad", es decir, una válvula de escape que asegura que el día de mañana nuestra acción puede ser revertida y dejar al inmueble "intacto" tal y como lo encontramos.
Las teorías arquitectónicas deberían pensar en válvulas de escape similares, donde la acción pudiera ser, si no revertida, sí corregida para regresar al mismo camino que se venía siguiendo antes de la nueva propuesta.

Un botón de regreso "espacio-temporal"  ;)

lunes, mayo 18, 2009

Mensaje de Le Corbu


Siguiendo un poco con la idea sobre la enseñanza de la arquitectura (o las muchas enseñanzas necesarias para formarse un punto de vista relativamente estable) comencé la relectura de "Mensaje a los estudiantes de Arquitectura", de Le Corbusier. 

Si bien es un libro menor dentro de la teoría lecorbusiana, casi fuera de ella, su lectura no deja de ser tan interesante como las de los títulos consagrados. El modo de transmitir la idea de la arquitectura, casi imperativamente, sin dejar lugar al diálogo, pero al mismo tiempo dejando entrever que en realidad a cada época corresponde una arquitectura y que es responsabilidad de cada quien, en cada momento y cada lugar, el encontrar los artificios adecuados para llegar a ella, es sublime y casi una confesión entre líneas. 

Tal vez más importante que el edificio físico, sea el pensamiento que lo crea. Más importante que la arquitectura construida será la teoría que la sustente. 

La relectura tanto del espacio construido como de la materia ideológica en que se basa, desde un punto de vista temporal externo, es un ejercicio necesario para poder pensar en la arquitectura del "hoy" y probablemente en la del "mañana". La arquitectura es la respuesta construida de las condiciones de su tiempo. Conocer la forma en la que se llegó a una solución dada, puede ser más importante e interesante que la solución misma.

La "máquina de habitar" hoy tira aceite. Debemos diseñar un nuevo modelo. Cambiaremos el viejo Packard 8 cilindros por un híbrido seguramente.

domingo, mayo 17, 2009

adiós don mario

Este blog trata sobre arquitectura, pero sobre todo, sobre las ideas que llevan a ella. Esas ideas pueden seguir varios caminos y forma de representarlos. Hay quien dentro de las profesiones creativas compone con sonidos, con espacios, con formas, otros lo hacen con palabras. Finalmente el trascender, por medio del dominio de un arte, es un reconocimiento que pocos obtienen. 
Hoy hay que despedir a uno de esos avis raras que se han ganado un puesto en la historia.
Si el mausoleo de Napoleón se diseñó para que todo aquel que lo visite incline la cabeza, el de hombres como a quien hoy decimos adiós debe estar en la cima de la montaña, pues su lugar y su nombre quedarán muy alto. Cuando muere el genio empieza la figura.... hoy solo quiero decir:

ADIÓS DON MARIO.

jueves, mayo 14, 2009

Mies rockstar


Hablando de la enseñanza a través de los libros.

La arquitectura y su enseñanza

En su libro "pasado a limpio II", Josep Quetglas invita al estudiante de arquitectura a salir de las aulas, a desertar de las clases, a no hacer caso a los catedráticos y en su lugar, pasar horas en las bibliotecas, donde sus maestros serán LeCorbusier, Mies y Frank. Ellos serán quienes en verdad enseñen lo que es la arquitectura.

Una de las experiencias más gratas, edificantes y se podría decir obligadas, que no solo los arquitectos, sino cualquier profesionista, deben hacer en algún momento de su vida, es precisamente enseñar, ayudar a formar a las nuevas generaciones, tratando de transmitir la experiencia ganada... de no hacerlo el avance en todos los campos sería prácticamente nulo o se atascaría.

En mi plan de vida profesional (el cual yo creo que anoté en una hojita que se habrá ido a la lavadora con los jeans de universitario, por que no queda de él ni una transminada tinta), el dar clases era un objetivo que quería cumplir después de haber recorrido un buen trecho de camino y juntado polvo en su andar. Las cosas nunca son como uno las planea y tuve la oportunidad de pararme en los zapatos de catedrático mucho antes de lo que yo pensaba lo iba a hacer.
Muchos recuerdos y experiencias obtuve de ello, que al revés de mi idea original, me han ayudado con mi vida personal. Escrito de esa forma suena muy egoísta el haber quitado experiencia a los estudiantes y haberla aplicado en mi vida profesional.... espero en un futuro volver a devolver el favor... pero mejor no hablo.
Entre lo que aprendí como maestro, fue ver que la arquitectura no se puede enseñar en las aulas, aunque tampoco en la biblioteca como dice Pep, o por lo menos, no "solamente" en ninguna de las dos. Este rollo en el que estamos metidos es un mar muy amplio, casi infinito, y se necesitan muchos botes para navegarlo. 

Platicando con un amigo ahora y colega catedrático en ese entonces (él sigue al pie del cañón, yo ya no), me comentaba que tras las vacaciones de semana santa, por la crisis de salubridad vivido aquí, se suspendieron las clases otras dos semanas, pero que ahora que se reanudaron, se vuelven a suspender mañana, para celebrar el día del maestro. 
Creo que si los que se paran al lado del pizarrón, tuvieran un poco de "maestros", no pensarían en regalar ese día al alumno dando su cátedra sin cobro de honorarios, sobre todo en este momento... pero eso está en cada quien.

lunes, mayo 11, 2009

El show debe continuar....


Las 2 semanas que pasaron, sobre todo en el DF, parecen haber sido escritas por Saramago. 

Empezando por las acciones que tomó en el gobierno (no por las acciones en sí, sino por que el gobierno hubiera actuado rápidamente) y luego por la serie de escenas que se pudieron ver y que son dignas de documentarse y analizarse.

Fueron dos semanas en las que el uso del espacio, como lo conocemos y vivimos día a día, cambió radicalmente. Las calles, oficinas y por supuesto escuelas, se vieron vacías, los restaurantes cambiaron su forma de trabajar por la venta a domicilio, los espectáculos o fueron modificados o pospuestos hasta nuevo aviso. La ciudad, por lo menos en gran parte, se detuvo. ¿O no?

En dos días la ciudad se reorganizó. La gente dejó de ir a sus oficinas, o lo hizo por períodos más cortos, para trabajar desde sus casas "on-line". Los restaurantes cambiaron al servicio a domicilio, incluso los supermercados hicieron ventas por teléfono utilizando el servicio de repartidores. Algunos giros perdieron, otros ganaron y otros más se transformaron.

Estoy seguro que con este ejercicio urbano más de un modo de ver las cosas cambiarán. Es este cambio en el uso el que transformará el espacio. No será raro ver nuevas propuestas encaminadas a un uso del suelo más enfocado a la realidad que por 2 semanas se vivió. Espacios más privados, géneros mixtos o transformados. 

Los estadios vacíos son una imagen casi apocalíptica y contraria a la esencia del fútbol (o sea el negocio de la taquilla y la venta de comida y bebidas... pues ESA es la esencia del fútbol como el espectáculo que conocemos... si fuera el deporte y saber qué equipo es mejor, seguiría jugándose en el llano, no en el estadio), pero los partidos se jugaron finalmente (empujados por contratos televisivos principalmente) y el espectáculo continuó.  ¿Estarán ya pensando que es más rentable dejar de hacer estadios para 50,000 personas y volver al fútbol otro más de los deportes PPV? Los centros comerciales en los terrenos de los estadios serían mucho más rentable probablemente si se pudiera continuar con el negocio solamente televisivo de los partidos. ¡Pero esperen! ¡La gente está dejando de ir al Centro Comercial también por temor al contagio!... algo se nos ocurrirá... pero... EL SHOW DEBE CONTINUAR!

Ah!... por favor no salgan con "LA SALUD VA PRIMERO"... sean honestos... "LOS CONTRATOS TELEVISIVOS VAN PRIMERO"

viernes, mayo 08, 2009

el regreso a la semilla


"El regreso a la semilla", cuento de Alejo Carpentier (y buen pretexto para aceitarnos los engranes que alguna vez usó el Maedstro Ricalde), es una historia "en reversa". Comienza con la muerte y termina con el nacimiento. Empezando con las ruinas, termina en una casa nueva.

Hasta mediados del siglo XIX el partido de "plato y taza" (comercio o taller en planta baja y habitación en el nivel superior) era el que mandaba en las ciudades. En la parte posterior del terreno había un patio de servicios, donde había un huerto, caballerizas, conejeras, gallineros, etc., que en gran medida satisfacían los requerimientos propios de la familia. La Revolución Industrial acabó con ese esquema y zonificó las ciudades según usos, generando la necesidad de moverse grandes distancias entre una y otra zonas.

Parece que es buen momento de regresar a la habitación/trabajo. ¡Dejemos a un lado los autos y dignifiquemos al peatón!... la medida de las ciudades debe regirse  por la "autonomía" del hombre, donde todo nos quede al alcance de una agradable caminata. 

¿Por qué cargar con nosotros una tonelada de fierro para ir a cualquier lugar?


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miércoles, mayo 06, 2009

Hitos urbanos

La cultura latina a la que pertenecemos tiene, desde sus inicios en la antigüedad griega y romana, la costumbre de preservar sus monumentos. Les damos nombre de patrimonio y los pasamos de generación en generación procurando así su cuidado más allá de nuestro tiempo.
Son esos monumentos los que Kevin Lynch llama "hitos" y que se vuelven la referencia espacial (y social, temporal, cultural, etc.) de la ciudad. Son sus cicatrices de guerra. 
Pero cuando estos hitos se pierden físicamente, ¿qué dejan en su lugar?
Encontramos sus recuerdos en los nombres de calles y plazas, que continúan aunque el monumento haya dejado de existir. Son la referencia popular, la letra no escrita, la línea borrada, el trascender.

El monumento entonces, al convertirse en un hito urbano, trasciende a otro plano de existencia, que no tiene una relación forzosamente necesaria con su existir físico.

De ser entonces opcional su existencia física, una vez que el monumento es reconocido como hito ¿es necesaria su conservación?

Cuando el hito (la leyenda, por así decirlo) del monumento existe, podemos entonces usar esa "fama" ya ganada y reestablecerla continuamente, cambiándolo físicamente, una y otra vez. Con esto se rompería la idea del monumento "estático" en el tiempo-espacio y su valor podría provenir precisamente de un indefinido e infinito cambio "dinámico".

Podríamos cambiar neoclásicas estatuas ecuestres, por amarillos origamis que representen caballitos.

domingo, mayo 03, 2009

Anastasia...

Dicen que de arquitecto, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Releer a Italo Calvino, en especial sus Ciudades Invisibles, una y otra vez, es ejercicio obligado a quienes hacemos de la arquitectura nuestra forma de vida. Cada una de esas ciudades invisibles nos cuestiona, alimenta y propone caminos, senderos y subterfugios que nos son importantes en el día a día.
Abrir, casi como si del tarot se tratara, el libro y leer la ciudad que el destino nos pone enfrente es una delicia.
Anastasia, por ejemplo, se me presentó haciendo fila en un banco lleno de gente con tapabocas. Es la ciudad de esmeraldas y piedras preciosas, que al visitante impresiona por su lujo desmedido, pero para quienes la habitan, cada una de esas joyas representa el sudor y trabajo necesarios para lograrlas. Para poder vivir en Anastasia, cada habitante debe dejar la vida trabajando, convirtiéndose entonces, en su esclavo.

¿Qué no es así en la vida?

viernes, mayo 01, 2009

Encierro Capitalino ( o prólogo al siglo XXI )


Prácticamente una semana ha pasado y lo único que sabemos, es que no sabemos nada. El tema del antes virus porcino, ahora A H1N1, para que no se sientan agredidos los chanchitos, ha traído, aparte de muchas horas de sobremesa, solamente desinformación. A estas alturas del partido todavía no sé si estamos viviendo una dura prueba a la organización global en temas de salud, el principio del Apocalipsis, o una tomada del pelo (de repente dieron la noticia de que el número de muertos, ya comprobados, por el virus A H1N1 no era de cientos, sino de 15. Señores, más gente muere atropellada en el Periférico en el mismo tiempo... ¡Que lo cierren o el destino de la humanidad es morir arrollado a la sombra del segundo piso!

En fin, lo que en verdad me deja asombrado es que el gobierno (federal y estatal) actuó y entre una cosa u otra, cerró todas las instituciones de enseñanza (TODAS), cines, teatros, museos, eventos multitudinarios, etc, mandando a todos a recluirse en sus casas.  Debo agradecer esta medida pues he estado en continuo contacto con gente a la que hace mucho le había perdido el rastro y que ahora navega el ciberespacio desde la comodidad de su casa de sol a sol. Y es precisamente a este fenómeno al que quería llegar.

Sabemos que el principal problema, en términos ambientales, es el gran tamaño de las ciudades. La mayoría de las ciudades crecen desmedidamente y la demanda de recursos es brutal, mientras que en su continuo crecimiento dejan al entorno sin la más mínima posibilidad de regenerarse equilibradamente. Pensemos entonces en la actividad del grueso de la población en una ciudad como el Distrito Federal. La gente sale temprano de sus casas a su trabajo (depositando a los hijos en las escuelas en el camino si es el caso), que además en la mayoría de las ocasiones queda a una distancia que fuerza al empleado a utilizar algún tipo de medio motorizado, donde pasa todo el día pues es imposible regresar a comer a la casa propia, para regresar, en hora pico, a descansar.   Esta rutina nos obliga a tomar una serie de acciones sumamente perjudicial para el medio ambiente: trasladarnos de la vivienda al trabajo, para lo que es necesaria una infraestructura dedicada al servicio del transporte enorme; comer fuera de casa, con todos los problemas que al organismo propio produce y que genera una cantidad enorme de desechos mal tratados y canalizados; nos obliga a requerir de espacios "dobles" pues cuando estamos en la casa la oficina está vacía y mientras trabajamos lo mismo sucede con el hogar.
El encierro, hasta ahora de una semana, puede resultar no ser tan mala idea después de todo, como estilo de vida para el siglo XXI (en lo general de la sociedad quiero decir, pues gente que trabaje desde el hogar ha existido siempre).
A las compañías le representaría el ahorro en mobiliario, consumibles, renta de espacios, etc. ; miles de m2 de terreno que sirven para el estacionamiento de los coches que se concentran en las oficinas podrían convertirse en áreas verdes, con todos los beneficios obvios que esto trae consigo; el empleado no desperdiciaría por lo menos 2 hr de su vida cada día en el traslado de un lugar a otro, pudiendo recuperar gran parte de la calidad de vida que por vivir en la "gran ciudad" ha perdido;... Y VIRUS COMO EL A N1H1 SERÍAN MÁS DIFÍCILES DE PROPAGARSE!!!

Esta semana la gente ha tenido que continuar de una forma u otra sus actividades laborales, y en la gran mayoría de los casos ha sido desde su casa trabajando "on-line". La tecnología actual lo permite perfectamente. El Distrito Federal se acercó esta semana un poco más al sueño de la "meta-ciudad". La e-topía es posible y en realidad no sabemos cuando nos volvamos a ver forzados a recurrir a un cambio de vida drástico, muy a pesar nuestro, para darle un poco de paz al planeta.


martes, abril 28, 2009

Sobre enfermedades respiratorias y arquitectura


Tal vez no sea momento de hacer visitas guiadas, probablemente sea el peor lugar para cultivar el conocimiento arquitectónico en este momento, pero aprovechemos para recordar de la época en que las propuestas arquitectónicas sí lo eran.

Pilar importante de la teoría de la arquitectura mexicana del siglo XX fue José Villagrán García (1901-1981), quien empieza su carrera trabajando para el Departamento de Salud Pública. Es ahí dónde desarrollaría uno de sus principales proyectos, el Hospital para Tuberculosos en Huipulco (hoy Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias), terminado en 1929.  Tras el profundo entendimiento tanto del programa, como de la arquitectura funcionalista, logra proyectar lo que sería una propuesta completamente antagónica a lo que se tomaba como norma en la arquitectura hospitalaria: desmembrar el funcionamiento físico del inmueble, creando pabellones separados, donde se pudieran controlar y aislar a los pacientes sin poder poner en peligro a todo el hospital.
Esta separación o demembramiento del programa arquitectónico en su obra lo encontraremos más adelante en los talleres de la facultad de arquitectura, al lado de Xavier García Lascurain, de 1954.





Explotar el programa arquitectónico para dar autonomía a sus partes no es invención de Villagrán (la misma Acrópolis es una muestra de este esquema), pero en una época en la que la economía pesa demasiado sobre el proyecto y buscamos elementos polivalentes, espacios "todo-en-uno", o simplemente ahorrar medio metro en la tubería de agua caliente, dar una hojeada a estos "clásicos" de la arquitectura es un buen ejercicio.




Las propuestas (¿en serio son estas las propuestas?)

Obviamente hay cosas más importantes en este momento de qué hablar y a qué atender. Pensaba hacer un comentario extenso sobre el concurso del Arco Bicentenario, pero ya no será así.
Para cerrar este tema y no dejarlo en el cajón de los recuerdos a que se empolve más, solo dejo un par de observaciones:

  • Es penoso que las cosas se hagan de esta manera en México, eso ya lo sabemos, pero no deja de sorprender. Concursos que son una pasarela de egos y que además se hacen al vapor, no dejan nada bueno a nadie; ni a quien los organiza, ni a los que concursan, ni a los que tienen el potencial para hacer cosas mejores y no les dan la oportunidad de demostrarlo, ni a los ciudadanos que finalmente vivirán con el resultado de acciones mal tomadas.
  • La calidad de los 35 top (según el Gobierno del DF) en realidad deja mucho que desear. Sobre todo en un concurso que aunque mal planteado, es una manzana que cualquiera se quisiera comer (estar junto al alcázar, diana, columna de la independencia, etc. en la principal avenida de México (país) es un lugar que cualquiera quisiera, aunque lo niegue).  ¿Qué pasa?  ¿Ese es el mejor esfuerzo de la "mejor" arquitectura nacional en tiempos del bicentenario?
  • Me parece obvio que la decisión del ganador se decidió más en base a costos y posibilidad con el tiempo de entrega... ¿por qué seguimos en un país donde las cosas no se dicen por su nombre? Aclaro que no tengo nada en contra del diseño ganador, me parece agradable haciendo a un lado el hecho de que solo sea la pata del arco, además tampoco tenía mucha competencia.  Esperemos esté a tiempo para el bicentenario y no para el tricentenario... aunque nadie diría nada si así fuera...
  • Tengo que dar las gracias a algunos participantes por su excelente sentido del humor, ¡el sapo radioactivo es genial!
  • Zabludovsky bautizó como "la paleta mimi" al proyecto ganador... muy atinadamente. Pero que recuerde que su hermano, de seguir con nosotros, hubiera sido muy probablemente el concursante 38...  seguro la perspectiva hubiera cambiado.



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Para terminar. Es muy válido hacer críticas y tratar de abrir debate, eso nos enriquece y forma una opinión más amplia, pero tomar los 150 mil pesos que daban a los concursantes para hacer una crítica tan al margen (la crítica en sí me parece interesante y válida) al concurso en sí, verdaderamente me parece que es morder la mano que te da de comer. Deberían haberse hecho a un lado (como algunos lo hicieron) desde un principio, y con 150,000 de su bolsa hacer la crítica.  


sábado, abril 25, 2009

.. y luego?


A toda acción armada de grandes dimensiones antecede un pensamiento profundo que la desencadena. Hace 200 años la independencia comenzó en el momento más conveniente para los criollos de separarse de España, no se trataba de liberar "indios" del yugo del reino, sino simplemente de cambiar de dueño (un golpe de estado, finalmente). Hace 100 años la historia se repetía y por medio de la Revolución el país cambió de manos. Un nuevo ciclo está por cerrarse, pero esta vez, estoy seguro que habrá paz. Las ideas "librepensadoras" no se ven por ningún lado. Hoy reina el conformismo, y esa idea per se es contraria al movimiento que produzca cualquier cambio.

El Paseo de la Reforma se antoja un instrumento "profético". Sus estaciones o nodos representan cada una de las etapas de la historia de México. Cuahutémoc y nuestro origen indígena; el "Caballito" (ahora en su memoria se posa un Transformer-Caballito) del virreinato; el Alcázar Imperial; la Columna de la Independencia (con su victoria alada); el Monumento de la Revolución (ok... este está fuera del eje, pero se le ve de reojo) y próximamente, el Arco del conformismo, o el Arco que no llegó a ser Arco, del bicentenario.

La Pata del Arco creo que representa de una manera sublime su época. Como cada uno de los iconos anteriores, su lectura es clara. El Imperio en las alturas, muy por encima del pueblo representado por el Alcázar; Cuauhtémoc defendiéndose con una lanza del embate de los conquistadores (poco pudo hacer); o la Columna de la Independencia donde el pueblo era representado con un león!!! (¡qué tiempos aquellos!).
El "Arco del Bicentenario" es muestra del México que recibe al siglo XXI. Hace 100 años, la revolución más importante no fue la armada, sino la revolución ideológica, la que llevó a cuestionarse a aquellos mexicanos de dónde venían y qué rumbo querían tomar. Hoy el país es otro (el cuerpo humano se regenera completamente cada 7 años, el país parece ser que cada 100 años es otro y no queda ni pizca del anterior). 

Como muestra de esto quedará el Arco que prometieron y del que solo nos darán una patita.

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miércoles, abril 22, 2009

EL ORIGEN INDÍGENA

La Revolución Industrial tendría su fachada en las Exposiciones Universales, siendo una de la más importantes la realizada en París en 1889.

¿Qué se propondría exhibir al mundo civilizado como "lo mexicano"?

La pregunta nos lleva a dos lógicos caminos: el del origen indígena, precortesiano, y el de la herencia española.

Porfirio Díaz llevaba las riendas del país hacia la modernidad por medio de las relaciones con Europa, principalmente con Francia. El asunto con España era distinto a finales del siglo XIX, pues hacía menos de 8 décadas que se había roto la relación virreinal con esta. Es por esta razón que el camino que se habría de seguir, y que fué mostrado en la exposición de 1889 y más tarde en la de Sevilla de 1929, fue el del denominado Neoindigenismo.
Con esto se señalaba un México que buscaba reivindicarse con sus nativos indígenas "sanando" el daño hecho por los españoles durante el virreinato. Esta revalorización del origen indígena mexicano ante la modernidad significaba un "borrón y cuenta nueva", desarrollando un pensamiento y estética que tendrían gran fuerza a lo largo de la primera mitad del siglo XX (como se aprecia en el trabajo del muralismo, por citar un ejemplo).

Este neoindigenismo, que tuvo grandes representantes, como lo fue Manuel Amabilis (pabellón de México en la Exposición de Sevilla de 1929, que aparece en las fotos). Su formalismo estético fue una mezcla de los elementos indígenas, de las culturas maya, tolteca y azteca, principalmente, con las líneas depuradas de la modernidad, en especial del Art Nouveau.

Entonces, a finales del s. XIX y principios del s. XX, México miraba hacia una modernidad industrial, alejada todavía de España, pero sabiendo su conveniente acercamiento a los países ya industrializados.

Esta línea del pensamiento se iría tornando difusa conforme el siglo XX avanzaba y la "aldea global" crecía. El tema indígena se iría olvidando y se buscaría la homologación con el resto del mundo. 

Me parece que si el indigenismo no fue un movmiento de ninguna manera  sincero, y que se regía por intereses de conveniencia, finalmente fue una linea de pensamiento que marcó la pauta del desarrollo y pensamiento de la primera mitad del s. XX.  El problema es que esa directríz, si bien agotada tal vez hasta sus últimas consecuencias, no fue sustituída por ninguna otra de la misma importancia, lo que nos deja a principios del s. XXI con la brújula girando en todas direcciones.

martes, abril 21, 2009

LOS FESTEJOS DEL CENTENARIO: EL INICIO DE UNA ERA Y LA REAFIRMACIÓN DE OTRA.

El siglo veinte avanzaba sobre los rieles de la modernidad, representada por la máquina de vapor.
El Porfirismo luchaba por mantenerse en la cima de la colina política a los ojos tanto del interior como del exterior del país.
El modelo era Francia, y en 1889 había celebrado la impresionante Feria Internacional donde los países mostraron su vanguardia en diferentes campos, principalmente el tecnológico. La Revolución Industrial era una realidad pujante y marcaba el ritmo de la vida. Era la Belle Epoque.
El cambio de siglo entre el XIX y el XX probablemente haya sido el más importante de la historia moderna, y en México todavía tenía inercia cuando se planearon los festejos para el Centenario de la Independencia.
Estos festejos darían el marco perfecto para que Don Porfirio mostrara su estabilidad y fortaleza al mando del país, como tambien, para acelerar ese acercamiento que pretendía hacia un México más "europeízado".

Es obvio que para festejar cien años de vida independiente, es decir, de un estado socio político natural al 100% de los mexicanos de ese entonces (se puede decir que no existía ya nadie "pre-independiente" y que todos habían vivido toda su vida en un México libre de la relación virreinal con España), que lo primero fuera preguntarse ¿qué es lo mexicano? ¿de dónde venimos? ¿a dónde queremos llegar?
Fue esta interrogante la que llevaría al pensamiento de principios del siglo XX a reconocer al méxico indígena y al méxico criollo como uno solo.


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Con esta entrada empiezo una serie de reflexiones sobre el México de hoy y su representación en el quehacer arquitectónico.

lunes, abril 20, 2009

LA ARQUITECTURA Y EL PALADAR

Anthony Bourdain, en su episodio de Jamaica dijo una frase que iba más o menos así: "una comida similar, en un restaurante de la ciudad, sabría mediocre... pero en la playa sabe fantástica", luego hizo un comentario en el que afirmaba que si además comías con los pies descalzos, en contacto con la arena, sabría aún mejor.

Esto es debido a que el espacio, su percepción, y el estado de ánimo que nos provoque, hace que los sentidos se agudicen o relajen. 

El espacio se percibe principalmente por la vista. Cerremos entonces los ojos al proyectar y dejemos al lado las imagenes para poder pensar exclusivamente en sonidos, texturas, olores y hasta sabores. Sería un buen ejercicio.


martes, abril 14, 2009

EL 2009 PARA ZUMTHOR

Es inevitable saber quien gana el Pritzker cada año. Es la gran noticia para quienes estamos dentro de esto.
En lo personal, el Prtizker lo había bajado de la respisa donde se guarda el Premio Nobel, el León de Oro de Venecia o la Palma de Oro de Cannes y lo había puesto en aquella donde se exhiben los premios Oscar y Tvynovelas. Tanto seguirle alimentando el ego a los arqutiectos super star de repente empieza a aburrir.
Es por esto que me da mucho gusto que la noticia este año fuera la elección como ganador de Peter Zumthor.
La verdad es que para mí era un nombre conocido... pero no sé bien por qué. No conosco ninguna de sus obras, ni construída ni escrita, pero es de esos nombres que uno tiene en la punta de la lengua. Junto con la noticia, viene la avalancha de textos destacando su obra, y resulta que su obra no es destacable, por lo menos no en el sentido de la arquitectura mediática, rápida, de plástico, que invade los blogs especializados. Su arquitectura resulta ser todo lo contrario, por lo que me vengo enterando. Una arquitectura pensada, meditada y añejada en barrica de roble blanco. Sus obras son pocas, pero les dedica el tiempo y trabajo que ya nadie le dedica a su oficio. Por si fuera poco, ha dejado claro que no le interesa hacer centros comerciales o grandes y lujosos edificios. Lo suyo es conocer el lugar donde se desarrolla su obra, ni más ni menos.
Seguiré buscando con los ojos más abiertos sus huellas de aquí en adelante, pero por hoy, el sabor en la boca por su premiación es grato.  
En buen momento.

domingo, marzo 08, 2009

2012... el fin de la imaginación


Viendo la tele desde mi cama... por que es domingo, por que estoy enfermo, encuentro una serie de programas sobre el fin del mundo. Ya se nos fué el 2000 y seguímos en la marcha, ahora la hora esperada es el 21 de diciembre de 2012. (Algo me hace pensar que en este momento se están produciendo programas donde antiguas profecías lo sitúan en el 2020, bonito número, por si el 2012 se sigue de frente...).

¿Qué les parece si empezamos a contar los pasos que toma subir a Notre Dame du Haut, los escalones de la Torre Latinoamericana (se vale subir de dos en dos, a saltitos, o como Ché Araña, un pasito pa' delante y un pasito p'ara trás), o ya con mucho morbo, las veces que hay que dar para recorrer la muralla china hasta el infarto... las posibilidades son infinitas. Seguro la profecía del 21 de diciembre de 2012 está por ahí escondida entre las obras de LeCorbu, de Frank o de Mies... es cosa de abrir los ojos y econtrarlas.

... y ya que estamos en la búsqueda... ¿cuántos 2020 encontramos?  ;)


viernes, marzo 06, 2009


Ha pasado mucho y tantos años desde que dejé este blog a un lado. Tal vez ya sea momento de retomarlo... o tal vez para restaurarlo.
Un buen lugar para iniciar esta restauración sería Coixtlahuaca. Justo a la mitad entre aquí y allá, y en el punto preciso de la encrucijada del camino nuevo y el viejo, el punto donde decidir si tomar el atajo o el camino mágico. Siempre se presenta esa opción en Coixtlahuaca.
Sus trabajos van reparando lo que el tiempo dañó, problemente para contrarrestarlo, al mismo paso.
Siempre es un placer visitar la obra, tal vez nunca la vea terminada, pero como tampoco la ví iniciarse, allá en el s. XVI, pues tal vez no sea otra cosa que justicia.

El día era nublado, frío, un poco de lluvia. No había gente. Era privado.

Las voces se oían lejos... muy lejos... en otro tiempo.

Aqui en Coixtlahuaca es buen lugar para restarurar este blog.... aquí empieza el camino, en la encrucijada.

miércoles, marzo 07, 2007

the dark side


Desde las gradas se veía como se iba llenando el foro. Todo en orden, las luces del estadio prendidas, las torres de control y sonido al centro. En el escenario una botella de whisky, un vaso y un cenicero enormes, detras de ellos, tambien enorme, un radio antiguo y sobre él un avioncito. Una pantalla a cada lado. Para calentar el sonido y los oídos, canciones de rock&roll.
Con las luces del estadio, todavía encendidas, el preludio de lo que sería un viaje... al lado obscuro de la luna. Una gran mano entra al escenario para tomar el vaso de whiskey y dejar un cigarro, humeante en el cenicero. En ese momento las proporciones cambian, dejas de ser tú mismo y empiezas a formar parte de una idea... una idea que se forma dentro de la mente de Roger Waters.
La mano sigue tomando el cigarro, sirviéndose copa tras copa de whiskey y sintonizando estaciones en el radio. Las luces del estadio se apagan, y sin necesidad de ningún preámbulo, aparece y saluda el genio.
El concierto se convierte, desde antes de empezar, en un juego de símbolos, donde toda clase de sentimientos y sensaciones se van a mezclar.
La primera canción no podía ser otra, y marca la pauta. Un grito, casi de guerra, tu última oportunidad para arrepentirte... "... we came in?" Ahora ya eres parte de la carne de RW. Tambien es claro el anuncio y símbolo desde este punto: "una mala noticia... Pink no pudo venir." ¿Podía haber empezado distinto este viaje? RW es quien manda de aquí en adelante, él lleva el ritmo, y para que esto quede claro un reflector busca entre la multitud a quienes deban estar contra el muro.
De ahí en adelante todo es un ir y venir de sonidos, imágenes, emociones encontradas. Si los símbolos que se manejan son en sí muy fuertes, se multiplican a la n potencia con la impreionante calidad y juego de imágenes, efectos especiales, y un sonido brutal. Roger Waters se sube a la cima del mundo de las ideas, y con su sonrisa te invita a subirte con él (¿o dentro de él?).
En esta primera parte del viaje los símbolos van desde el tributo al genio colega que ya no está, hasta el reclamo que nos recuerda que siempre habrá muros que tirar (probablemente el tenga una sensibilidad mayor a nuestra realidad que nosotros mismos). Pero la constante siempre será la existencia misma.

La segunda parte es en sí el prometido viaje al lado obscuro de la luna. Empieza (como termina), con un latido conocido. No hay excesos en los efectos especiales, ni en el sonido ni en la parte visual... tampoco en los arreglos a la obra por todos conocida. RW se dedicó a dar el mejor de los espectáculos, nada más... pero nada menos.

El espectador deja de serlo y se vuelve parte escencial del evento. Desde el viaje por el espacio inmeso, al viaje dentro de la cabeza del "lunático".

El punto culminante del espectáculo, que en realidad empieza con esa mano enorme y la botella de whisky para hacer desaparecer al espectador, antes de que el concierto empiece, es cuando la luz defractada del hítico prisma, baña el público en una especie de bautizmo a una nueva etapa de tu vida.

Todo tiene solución... "IN THE DARK SIDE OF THE MOON"

lunes, agosto 28, 2006

en donde no hay nada


El vivir, movernos, trabajar, en centros urbanos, siempre iguales, siempre los mismos, nos genera mapas mentales formados por manchas bien definidas y grandes zonas difusas, de materia perdida, grises o marrones.
Pero es en esas zonas olvidadas donde debemos regresar, por que precisamente ahí donde no existen nuestras relaciones con los problemas cotidianos, es donde podemos encontrar su solución.
Lo que entendemos como desierto, lugar donde no hay nada, es un hervidero de una gran variedad de soluciones a los problemas más esenciales del arquitecto, solo tenemos que ir ahí y poner atención... abrir bien los ojos.
No hay nada nuevo bajo el sol, después de todo.

sábado, mayo 27, 2006

la semilla del entorno


El entorno en el que existimos nos forma, nos define, nos ubica en niveles de existencia necesarios para el humano. Pero ese entorno, que alimenta las neuronas de nuestro cerebro, por medio de los sentidos, cambiándolas, es a su vez, producto de esa misma sustancia que definimos como pensamiento.
El mundo es en realidad una retroalimentación de nuestra mente. El pensamiento forma el entorno, para que posteriormente el entorno modifique al pensamiento.
La arquitectura no surge al poner la segunda piedra sobre la primera. Surge cuando la primera neurona hace reaccionar a una segunda y a otra y otra más, provocando una reacción en cadena que dara forma a una idea... la idea de poner una segunda piedra sobre una primera.
Nosotros creamos al mundo que nos crea.

martes, mayo 23, 2006

Quien en la arquitectura encuentra poesía



Llegas tarde a tu tiempo. Son palabras

duras que escucho como una derrota.

Pero ahora no sé, ya, de combate alguno,

ni qué tiempo fue el mío. Es un apena

no ser nadie y haberse equivocado

de tren, haber perdido la maleta,

pasar de largo por estar dormido,

y ahora, cansado y sin la ropa limpia,

verse en un hotelucho de una sola

y mala estrella: ésta debe ser la mía.

Lo dejo todo menos el poeta que queda del desastre. Jugaré

a que también me equivoqué de siglo:

esto será París y yo Verlaine.

(J. Margarit; Estació de França)

Sin saber lo que buscas, encuentras lo que quieres.. o más bien, te encuentra, te das cuenta, y regresas a tu camino. Siempre esto puede ser París y yo Verlaine también.

miércoles, abril 12, 2006

Variation sur le même theme...


Si bien con cada proyecto tenemos la oportunidad de hacer una propuesta, también cada proyecto es una oportunidad para seguir trabajando sobre ciertas ideas constantes, que finalmente, son lo que van dando unidad a la obra completa de quien las firma.
Al evolucionar y refinarse dichos elementos de diseño constantes, será como la arquitectura propia irá también evolucionando.
Finalmente los proyectos irán sucediendo uno al otro, a veces uno al lado del otro, en una línea que no tiene marcha atrás.
La retroalimentación será entonces la base de la evolución de la obra arquitectónica.

lunes, abril 03, 2006

aprendiendo...


Josep Quetglas, en su "Pasado a Limpio II", alienta al estudiante (que somos todos), a salir de las aulas, a no asistir a clases, pues sugiere que ahí no aprenderemos nunca lo que los verdaderos maestros nos tienen que enseñar. A veces debemos recorrer un camino largo, pues la verdadera enseñanza no está a la vuelta de la esquina, así como el verdadero maestro no recibe paga en ninguna universidad establecida donde pudieramos inscribirnos en su curso.
Así como la arquitectura sucede continuamente no solamente en el espacio, sino también en el tiempo, su aprendizaje también será un continuo recorrerla, tanto en el tiempo como en el espacio.
La arquitectura cambiará en la medida en que nuestra capacidad de hacer su lectura cambie.
El diálogo está en el aire, nosotros debemos proponer la siguiente oración.

martes, marzo 28, 2006

ya saben quien...


"La architecture, c'est le jeu savant, correct et magnifique des formes sous la lumière."

La lectura del lugar


El lugar, al existir antes que la ciudad, es quien le permite ser lo que es. La ciudad se desarrolla siempre bajo las condiciones del lugar, tanto físicas como intangibles. El lugar lo forma la topografía propia del sitio, pero también la carga de símbolos que el hombre deposita en él. El lugar es el sitio más el significado que podemos leer de él.
Recorrer la ciudad será entonces vivir esta experiencia del lugar y lo que este ha dejado que hagamos de él. La ciudad es la retroalimentación diaria entre sitio-hombre-sitio... infinitamente.
Así como en la naturaleza más pura, es decir, la que se encuentra más alejada de la intervención directa del hombe, encontramos fallas que nos hablan de acontecimientos extraordinarios, en la ciudad leemos estos acentos en sus edificios sobresalientes, en sus monumentos, en sus hitos.
Las fallas geológicas, eolicas, pluviales o fluviales, se pueden leer exactamente igual que la catedral, el ayuntamiento, el monumento, la plaza de armas.
Todo lo que nos rodea, sea cultura o natura, nos habla de cicatrices del pasado.
Así como el placer mayor al de leer un buen libro es solamente el que nos da el re-leerlo, volver a caminar la ciudad y re-leer sus calles es mejor aún.

viernes, marzo 24, 2006

el tiempo que no pasa



El tiempo es la medida del movimiento, y el movimiento es la herramienta que nos permite percibir el espacio en sus tres dimensiones. Pero el espacio también nos habla de otro tiempo; el tiempo transcurrido y que se queda, como memoria, impuesto en su esencia. El tiempo que nos habla de acontecimientos, que poco a poco, aprendemos a leer. El tiempo en el que no existía nada, el tiempo de transformaciones, de revoluciones... el tiempo de intervenciones.
Las estaciones de ferrocarril tienen, por ley, que tener siempre un reloj. Junto con el andén, el patio de maniobras, la casa redonda, o el puesto de vigía, el reloj es un elemento fundamental. El reloj nos marca el momento en el que el progreso llegó, botando humo, a la ciudad. El reloj nos marca el momento en el que una persona esperada llega a visitarnos. El reloj nos marca el momento en que un plazo se cumple para quien debe, contra su voluntad, dejar la ciudad. El reloj nos recuerda el momento en que por última vez se despidió a un familiar que partió a la guerra para dejarlo parado hasta su regreso, que nunca llegó. El reloj es entonces, nuestro mejor testigo y símbolo de la historia, de nuestro andar. Y en una estación del ferrocarril, es entonces fundamental.
Cuando el espacio se recicla y su uso cambia, es importante dejar los testigos de lo que antes de nosotros sucedió. No tenemos derecho a "formatear" la memoria del lugar y debemos entonces reconocer eso símbolos que le dan en mayor medida su esencia a los lugares.
La estación que en uso era un "no lugar", se volvería, sin elementos como su reloj, un "lugar sin memoria".
Seguramente todo esto lo tuvo en cuenta Gae Aullenti en su exquisita obra parisina.

lunes, marzo 13, 2006

mur pour la paix


La realidad se percibe de muchas maneras, o mejor dicho, percibimos realidades superpuestas. Nubes filtradas al frente, reflejos de nubes opuestas, símbolos, palabras, piedra y buenas intenciones, sol y aire. Tarde de frío caliente que la gente aprovecha para correr, jugar, pasear. Perros estirando las patas, niños y pelotas, sonido de agua. Domingo por encargo, lunes de nieve y frío y abrigos negros... siempre negros. Bajo ellos tal vez haya colores que aparezcan junto con las flores en la primavera. El frío tiene color, es gris y negro.
Pero hoy, entre la paz, la paix, la pace... el cielo fue azul.
Y un perro saltó la cerca en busca de la pelota.

miércoles, marzo 08, 2006

La Estrella

El primer contacto real con el "reencuentro" de París se dió, al bajar del autobus, en la Place de L'Etoile. Lejos de lo que había esperado, o no esperado en realidad, el contacto principal no fue con vista. Aunque los recuerdos son principalmente imágenes, y tal vez por eso dejan en gran parte de sorprendernos y les estamos habituados, también existen obviamente de otra forma. Mi mayor impacto se dió por la vía del olfato. Del primer viaje al nuevo mundo guardaba miles de imágenes y recorridos mentales, siempre visuales. Pero el golpe esta vez fue ese olor que no aparece en las fotos o películas, el olor característico de cada lugar, de sus árboles, de su agua, de su contaminación.
Esta vez no fueron los ojos, sino la naríz, quien me dijo que el viaje había comenzado, que ya estábamos en el ombligo del mundo.

viernes, febrero 10, 2006

Mientras la ciudad luz siga brillando...


Mientras la Ciudad Luz siga brillando, el peregrinaje debe continuar. Al parecer los viajes a París que se deben hacer son incontables. La ciudad cambia a diario para volverse a inventar, para volver a mostrar que el tiempo tiene muchas facetas, que día a día se escriben nuevas-mismas historias en sus calles, jardínes y bosques.
¿Quién conoce mejor el Partenón?¿El maestro de historia del arte que año con año dá cátedra sobre sus proporciones, emplazamiento, valor histórico y cultural.... o el alumno que en verano tomó su mochila y viajó hasta Atenas para conocerlo físicamente?
París solo se conoce sobre sus calles de piedra. Hay que tomar la mochila y regresar una y otra vez.

martes, enero 03, 2006

Requiem por el Arlekas



En todas las ciudades, grandes o pequeñas, hay espacios que uno forma como puertas a una dimensión interior. Son esos umbrales a los que recurrimos en no contadas ocasiones y que nos dan un aire nuevo para despejarnos un poco de la cotidaneidad. Esos lugares, contrarios a los no-lugares en fondo, pero igualmente fuera del alcance del diseño, tómando a este como el preveer posibles acontecimientos, de la mano del arquitecto.
Son lugares que nacen en la mente de un visionario, pero que por sí solos, alimentados por la gente que los utiliza, siempre en ese sentido de puerto de escape, crecen para luego, sin darnos cuenta casi, empezar a decrecer y terminan por cerrar los ojos... o mejor dicho, la puerta.
Uno de esos lugares que ha cerrado la puerta en la pasada noche de San Silvestre es el Arlequín, o como cariñosamente lo conocíamos quienes buscabamos la compañía de un buen "tejón" al compás de Pink Floyd, Miles Davies o por que no, Alejandro Sanz, "Arlekas Social Club".
No nos queda otra más que esperar, que como Lázaro, se levante de la tumba.