sábado, julio 10, 2010

... y luego?


Debe ser natural que al relacionarse por tanto tiempo, dedicarle atención, dedicación y por qué no, hasta cariño, se sienta un "down" al acercarse al final del proceso constructivo/creativo (los detalles terminan resolviéndose en la obra y por ello el proyecto es constante y no termina, cuando debería terminar, al comenzar la obra).
Es el problema del chiclero: no te vendo todos mis chicles porque ¿luego qué vendo?
Si bien es importante cerrar ciclos, también es importante aprender a saber qué hacer después y como empezar uno nuevo, o en las mejores de las veces, retomar los que se dejaron al lado para darles el requerido seguimiento.

Así es esto....

... y es bueno.

sábado, marzo 20, 2010

EL BICENTENARIO


No estoy harto de escuchar todo el tiempo sobre los festejos del bicentenario-centenario.... de lo que estoy harto es de ver que solo es eso, palabras en el aire.
Sin hacer una profunda reflexión, siento que en estos momentos el país es igual que una vieja vecindad del centro. Alguna vez fue bonita, pero eso quedó atrás. Alguna vez se uso para que familias vivieran dignamente, hoy está llena de ladrones, que no pagan un centavo por un techo que en el mejor de los casos les caerá encima. A la gente que vive en esta vecindad no le importa que las paredes se estén cayendo, que las losas estén apuntaladas, que en la época de lluvias haya goteras, que un buen temblor la tire algún día.... solo les interesa medio-vivir sin pagar renta (Dios salve a las rentas congeladas).
Prácticamente no existe una administración, un consejo de vecinos, o un reglamento... ¿para qué?
Viven mal pero ya están acostumbrados... es más fácil eso que hacer algo... esa vecindad que se llama México fue bonita hace 100 años... la quieren festejar con fuegos artificiales y "grandes eventos", pero el año entrante, cuando cumpla 201/101 años... seguirá cayéndose a pedazos, con vecinos esperando que el puntal aguante otro poco más, sin darse cuenta del valor del terreno sobre el que están parados.


martes, marzo 02, 2010

CUENTO CORTO PARA ARQUITECTOS (... y otros seres incomprendidos)


Tuve un sueño.
En ese sueño era doctor.

Al parecer no había otro camino, los análisis y los años en la escuela de medicina decían que no había otra solución: el apéndice debía ser retirado. Pero al explicarle al señor X. la situación, casi sin pensarlo, expresó: "Lo que vamos a hacer, doctor, es lo siguiente: me va a sacar el apéndice por el culo. Ahí ya tengo el hoyo abierto y por lo tanto deberá cobrarme más barato".

Entonces desperté.


... ¿ o no?

jueves, noviembre 12, 2009

"bloggeando"


El escribir un blog más o menos constantemente es un ejercicio doble. Nos acerca a la idea escrita, sumamente importante para organizar las ideas espaciales propias de la profesión, mientras que al mismo tiempo nos pone en perspectiva el quehacer del arquitecto.
Desde hace tiempo en mi msn aparece la leyenda "bloggeando", precisamente por que no es solo el ejercicio o hobby de escribir o leer blogs, sino el constante abstraer lo que se está haciendo para digerirlo y poderlo mandar en un botella al mar de ciberideas.
El bloggero no descansa... esa es la razón de mi título en el msn.

En la recta final de un proyecto y construcción que nos ha llevado más de dos años, el concepto arquitectónico sigue siendo el hilo conductor de cada decisión que se toma. El discurso del cual surge el objeto arquitectónico debe ser mayor a este. El ejercicio de escribir y ordenar ideas es tan importante como el ejercicio de acomodos espaciales para el arquitecto. El blog como herramienta de introspección debería ser una herramienta más utilizada desde la escuela de arquitectura.

Tan importante como los edificios construídos y los proyectos de los grandes arquitectos, son su libros, ensayos y ponencias, donde tienen la oportunidad de expresarse con palabras y sin tabiques.

martes, noviembre 10, 2009

detonadores


En la escuela los llamaban "repentinas" o "detonadores" y se trataba de ejercicios express diseñados para hacer sufrir al estudiante y al mismo tiempo exprimir dentro de su verde subconsciente arquitectónico lo mejor que pudiera dar.
Estos ejercicios comenzaban temprano por la mañana, con el equipo listo, que en mi época de estudiante todavía consistía en papel, escuadra, cartabón, portaminas, lápices, plumones, acuarelas, gomas, calaveras, estilógrafos, leroy, juego de plumones, acuarelas, pinceles y todo lo que cupiera dentro de una caja de pesca. Ahora supongo que necesitarán solamente un par de baterías extras para la lap.
El tema era una sopresa, pero los requerimientos eran los mismos. Desarrollar un proyecto arquitectónico, desde el esbozo hasta la presentación, con todos los elementos mínimos indispensables, para que al final del día, un jurado de profesores determinara cual era el mejor y por "campanazo" se diera una calificación numérica al resto para promediar en el semestre.

Si bien terminábamos con la cabeza a punto de explotar, es un ejercicio altamente recomendable para el arquitecto. Te abstrae de los problemas de los proyectos "cotidianos" y fuerza a la mente a trabajar mejor.

Este tipo de ejercicios no acaban en la escuela y se nos presentan "repentinamente" incluso en la vida profesional.

Es el caso del proyecto LC01.

Vivienda unifamiliar
2 recámaras
sala t.v.
sala/comedor/cocina
alacena
cuarto de servicio
patio de servicio

área construida = 240.00 m2











sábado, octubre 31, 2009

En el trópico de cada uno


"No tengo dinero, ni recursos, ni esperanzas.
Soy el hombre más feliz del mundo"
Henry Miller, Trópico de Cáncer.


Antonio Terán Bonilla, en una conferencia dijo algo que me marcó. Él decía en aquella ocasión que dentro del quehacer arquitectónico, lo más difícil era lo concerniente al campo de la restauración, por el equilibrio que se debe mantener en el diálogo de lo antiguo con la nueva propuesta (por lo menos esa es la idea que tengo de lo que dijo, que seguramente estas no fueron sus palabras). Si bien la arquitectura de la ciudad es un continuo en el tiempo y el espacio, cada acción que tengamos, sobre todo en lugares altamente comprometidos con la historia, como pueden ser los centros históricos o las zonas monumentales, es tan delicado como querer arreglar una obra de Beethoven, Rembrandt o Bernini. Es obvio el cambio de técnicas, economías y mano del artista.
Pero algo parecido sucede con la obra personal de cada artista. En cada obra debe existir una evolución, para lo cual debe haber continuidad y no rompimiento. Reinventarse a sí mismo es tan complicado como reinventar a un tercero. La prueba y el error tienen poca cabida en un ejercicio como lo es la arquitectura. La evolución debe venir del pensamiento y no de la obra terminada. La intención se debe leer con más valor que el resultado, pero es este último el fin de la primera.
Se deben tomar las cosas con calma y cuidado... y mucha honestidad. Es indispensable hacer un ejercicio de introspección al final y principio de cada proyecto, sacudirnos las ideas y limpiarnos de lo que nos sobra para poder partir de un punto claro... y ya siendo "el hombre más feliz del mundo", empezar de nuevo.

miércoles, octubre 28, 2009

Renovarse continuamente


"La arquitectura no existe,
existe una obra de arquitectura."
Louis Kahn.

La diferencia para mí entre las 3 principales ramas del diseño aplicado: diseño gráfico, diseño industrial y arquitectura, aparte de la escala, son el tiempo en que el diseñador puede ver concluido su esfuerzo. La arquitectura es la prueba de fondo del diseño. No se trata de ser veloz sino constante, mantener el paso firme de principio a fin y no desesperar en el camino. Nuestra propuesta de hoy puede ser terminada en varios años, cuando nosotros mismos ya hemos cambiado. Es por eso que el arquitecto debe aprender a dividir las obras en pequeñas metas parciales. El diseño del proyecto es en un principio una gran nube, que al irse despejando va abriendo paso a la oportunidad de hacer nuevos diseños sobre un mismo tema. Cada escala es un pretexto para un nuevo ejercicio de diseño, que va desde el gran plan maestro hasta el más mínimo detalle.
Diseñando las parcialidades es la única forma de no perder el paso y poder finalizar el todo.

El diseño de la bisagra se vuelve tan importante como el del plan maestro. Y cada parte es una oportunidad para renovarse y corregir la idea inicial del proyecto.

lunes, octubre 26, 2009

¿y ahora quien lo firma?


"He cometido el pecado mortal de tener ideas en una democracia."
Frank Lloyd Wright.


Es obvio quien recoge el premio al mejor actor, mejor actriz o mejor director... incluso cuando el esfuerzo no es exclusivo de sus personas y detrás de ellos hay un enorme grupo de gente auxiliándolos. ¿Pero el premio por mejor película quien lo recoge?
Dichosos los artistas que en su persona recae la gloria o la pena del fracaso. De ellos es toda la responsabilidad del resultado. Al pintor o al escultor no se le dice si le falta una pincelada más o un golpe menos. Pero en el quehacer del arquitecto son muchos los factores que intervienen en el resultado de la obra. Reglamentos y leyes locales, estatales o federales, normas, factores económicos, factores naturales, factores sociales y después de un largo etcétera, la propuesta del arquitecto.
Es cierto también que gracias a ese maremagnum de factores que actúan sobre la obra, esta tiende a retroalimentarse continuamente y así tiende a una mejor solución. La genialidad del arquitecto dependerá entonces de la gracia con la que orqueste todos esos factores y lleve la empresa a buen término.... algunas veces muy a su pesar pues la obra parece tomar vida propia, ajena a la voluntad de su creador, siguiendo caminos que nunca nadie podría haber esperado. ¿El hombre nuclear o Frankestein?... eso nadie puede saberlo.

Entonces... ¿quien se debe parar a recoger el premio?

sábado, octubre 24, 2009

RELATIVIDAD DE LA DISTANCIA EN LA METÁPOLIS


Solo por seguir el hilito de un tema ya muy comentado: la relatividad de las distancias en el mundo actual. Y esto viene por esa concientización que ronda los rincones de la red y que nos recuerda, que la generación de quien esto suscribe, conoció un mundo muy distinto al que conocerán nuestros hijos. La distancia, medida del espacio, ha cambiado. Podemos relacionarnos con individuos de lugares lejanos mientras nos apartamos de la gente que vive cerca de nosotros. No conocemos al vecino de la puerta de al lado, pero chateamos con amigos de otras ciudades o países diariamente. Buscamos trabajo en transnacionales en cuyas oficinas nunca pondremos un pie, pero pedimos por teléfono que un repartidor nos traiga la pizza de un local a 5 cuadras.

Hoy necesitamos un Marco Polo que nos hable de esos desconocidos lugares que se encuentran en nuestra misma ciudad, mientras, casi atentos, observamos sin parpadear la Gran Muralla por medio de una webcam...

... o leemos en versión e-book Las Ciudades Visibles.

viernes, octubre 23, 2009

profesión u oficio

"- Señor Van der Rohe, ¿cómo consigue hacer esas cubiertas planas tan grandes...? -Pues... ¡con goteras!"



Hace unos días escuchaba algún comentario en la estación de radio local. Dicho comentario giraba en torno a un proyecto en el que proponen hacer una escuela para certificar localmente a los "oficios". Sobre "oficios" se referían a la noción generalizada de todo aquel aprendizaje, muchas veces heredado por generaciones, que no se adquiere mediante un sistema "escolarizado", por ejemplo la carpintería, electricista, plomería, etc.
Hemos caído muchas veces en el juego de pretender sentirnos a salvo gracias a la certificación de la profesión que significa el título universitario, siendo esta idea lo más lejano a la realidad. El tiempo que se pasa en la carrera es tan solo una guía para prepararnos a salir y aprender un oficio. El oficio entonces debería estar considerado como un nivel más alto que el de profesionista.
Profesionistas podemos ser cualquiera que aguante los cinco años de la carrera. Para adquirir los conocimientos que nos permitan llamarnos "oficial" (o maestro, sin confundir con "master"), se necesita dedicación y muchos años de atento aprendizaje.

En España reclaman sobre el Plan Bolonia (seguramente en muchos otros países también), pero finalmente una certificación de 360 0 360,000 horas no significa que estemos mejor preparados, solamente que estuvimos más tiempo en un salón de clases y por lo tanto fuera de la realidad.

Yo ya soy licenciado en arquitectura.... espero poder algún día tener el oficio de arquitecto.

miércoles, octubre 14, 2009

Yo soy yo y mis circunstancias


La obra de arte es un diálogo entre el artista y el espectador... es una forma de comunicación. Es el juego en el que el artista a través de su quehacer juega con las experiencias sensoriales de quien vive su obra.
En la arquitectura ese juego se logra a través del recorrido espacial. La arquitectura es el desplazarse en el tiempo por el espacio, sentir olores, temperaturas, colores, sonidos y texturas, que el arquitecto hábilmente puso ahí para enaltecer nuestros sentidos.
Pero ese juego (o juguete) que es la arquitectura, tiene muchas condicionantes a su vez. La relación del emplazamiento físico con la arquitectura es una de las condicionantes más importantes.
Aquí es donde el problema del restaurador se vuelve complicado, pues al contrario de otros tipos de arte, la arquitectura se encuentra obligadamente relacionada con un emplazamiento y el pretender restaurarla (regresarla a su forma original... por ahora no entraremos en otra serie de conceptos que se manejan en torno a la teoría de la resturación per se), también implicaría restaurar sus condicionantes físicas (por no hablar de las condicionantes económicas, sociales, etc.).
¿Entonces debemos esperar del objeto arquitectónico, que al cambiar las condiciones circundantes (no solo las físicas espaciales), este se vuelva "obsoleto" y su restauración imposible?

Cuando el objeto arquitectónico adquiere, a través del tiempo, el grado de "objeto de arte", debemos conservarlo no solo en su materialidad, sino también en su relación física con su entorno.

Un ejemplo de esto es la pérdida irreparable del espacio que antes se conoció como "Acceso al Pedregal" (empezó a perder sentido desde que el sentido de la circulación cambió y se volvió una salida.


Sobre este tema el siguiente blog ahonda profunda e interesantemente:



lunes, septiembre 28, 2009

Castillos de aire



Son pocas las intervenciones de las que me acuerdo haber hecho durante la carrera para defender ideas rayando en la terquedad. Pero cuando uno ha abierto la boca, ya no queda más remedio que sostener lo dicho o morir en el intento.Recuerdo una de esas terquedades de juventud durante la clase de Marcos Mazari. Él sostenía en esa ocasión que la arquitectura para ser tal debe estar construída, pues ese es su fin primordial. Pensar que las obras de Ledoux, Boullé o Lequeu entonces quedaban fuera de la arquitectura en verdad me indignaba... la discusión duró hasta que la clase terminó y se decretó empate técnico... bueno... eso digo yo.

La verdad es que al construir lo que uno propone sobre el papel (o la pantalla), da la oportunidad de ver y enmendar errores. Tener la oportunidad de construir las obras que uno mismo proyecta tiene un gran valor, tanto para el arquitecto, como para el cliente. Somos muy dados o a pensar demasiado o a ejecutar sin pensar, pero este largo y sinuoso camino de llevar a la realidad lo que alguna vez fue materia de sueños y pensamientos, deber recorrerse con calma y gusto.
Cada obra nos prepara un poco más para la siguiente.



lunes, septiembre 21, 2009

.. what dreams may come


Dijo Joan Miró (o tal vez fue Picasso), que le costó toda una vida poder dibujar como niño. A veces es largo el camino para llegar a las soluciones simples.La naturaleza propone soluciones siempre armónicas, que siguen los patrones más lógicos, cuando como diseñadores encontramos las soluciones limpias de todo excedente, la solución no puede tener peros.
Pero esa carencia de excedentes no debe referirse simplemente al aspecto estético de la obra. A veces la soluciones que aparentemente parecen sencillas, constructivamente dejan de serlo.
Es el caso de la fuente del Country Club, que ya presentada ahora es un verdadero problema estructural y técnico... tengan cuidado con lo que sueñan!

martes, agosto 04, 2009

EMPEZAR POR LOS PECES GORDOS

En cualquier quehacer humano hay problemas de todo tipo y el ejercicio de la arquitectura no se queda excento.

Si bien en plática de café todos creen tener la solución (tipo piedra filosofal) a todos y cada uno de los problemas que nos aquejan día a día, en la práctica el tamaño de esos problemas sobrepasa cualquier capacidad organizativa existente. Es simplemente imposible corregir el árbol torcido de la sociedad. Así que lo más prudente es atacar lo que ocasiona los mayores problemas y dejar los problemas más chicos en un segundo plano (alguien bien dijo que cuando solucionas tu mayor problema, el que estaba en número 2 pasa a ser entonces el mayor y siempre tendremos un gran problema que solucionar).
Pero en nuestra profesión solemos reconocer y premiar precisamente a quien comete, si no más, por lo menos los mismos errores que el resto de nosotros. Vemos las revistas, libros y concursos llenos de arquitectos y arquitectura que en realidad no están marcando un camino hacia un punto mejor del que estamos parados.
Me refiero específicamente al problema de la ecología y la sustentabilidad en los proyectos arquitectónicos. ¿Por qué si ya existen certificaciones como la LEED, no es ya una exigencia por lo menos a los grandes arquitectos superstar en todos y cada uno de sus proyectos? Hay quien lo toma en serio y para quien no sea necesario que una certificación de ese tipo exista, pero solo hay que ver cualquier publicación para ver que estamos premiando y copiando arquitectura ecológicamente hipócrita.

Hace un par de noches me topé con un programa que hablaba sobre la degeneración en las razas de perros pura sangre y cómo precisamente son los concursos de belleza quienes más han hecho que las razas estén degenerándose al premiar estándares que van contra la natura de la raza misma. En la arquitectura estamos haciendo exactamente lo mismo. El reconocimiento se lo llevan, en gran medida, proyectos fuera de presupuestos, tiempos de entrega, responsabilidad con su entorno físico y social, planes de desarrollo, reglamentos locales y un largo etcétera.

Es tal vez imposible que un edificio, como cualquier obra humana, cumpla con todos y cada uno de los requisitos, pues en esencia será siempre perfectible... pero podemos ser más duros y no aplaudir como cualquier "villamelón" faenas que no lo son.

PD... así como no todo lo que brilla es oro, no todo lo que se pinta de verde lo es.

jueves, julio 23, 2009

Arquitectura y La Crisis


Es en los momentos históricamente difíciles cuando el ingenio humano avanza. Las ideas sobre lo que debía ser la arquitectura, que se generaron en escritos y manifiestos a finales del siglo XIX y principios del XX, en cafés de Viena o París, en plena Belle Epoque, tuvieron su prueba de fuego en la segunda década, durante la Primera Guerra Mundial, cuando la realidad superó a la ficción y se debía actuar más que platicar.
Las ideas de la Bauhaus, sobre arte, artesanía, diseño y objetos dignos para los trabajadores, encontraron su aplicación en la etapa de la posguerra. Fue también en esa etapa y no en los escritos de un LeCorbusier, Mies o Gropius, donde se dio el caldo de cultivo perfecto (y forzado) para que la vivienda tal y como la conocemos hoy se desarrollara. Los grandes proyectos que dieran espacios dignos, funcionales y suficientes a las familias eran una necesidad.

Si bien no estamos en la realidad de una posguerra, las condiciones vuelven a ser adversas para el desarrollo inmobiliario a nivel mundial. Los créditos se detienen y con esto el engranaje inmobiliario se atasca. Es momento de pensar en nuevas soluciones más allá de los paradigmas para sobrepasar este momento que a todos los que estamos en este barco nos afecta.

Es momento de releer, eso sí, de una manera rápida y eficiente, los viejos manifiestos y ver la aplicación que de estos se materializó... tal vez algo aprendamos del pasado que nos pueda abrir el futuro.

viernes, julio 17, 2009

Human vs. Machine


Ya habían pasado más de tres cuartos de siglo desde que se presentara el Palacio de Cristal de Paxton cuando Fritz Lang crea esa obra de culto que es Metrópolis, basado en una novel a de su esposa Thea. El discurso de la voracidad de la máquina sobre el trabajo humano sigue tan actual como entonces.

Pero creo que la máquina ha ganado la batalla.

La interminable plática de café sobre la situación actual (parece que todas las "actualidades" sufren la misma "situación"), siempre termina en la deficiencia del sistema educativo y cómo un país sin educación no puede aspirar a más de lo que tiene. Pero eso se complica si vemos que es verdaderamente imposible enderezar el camino de la educación cuando precisamente quienes deben educar a las nuevas generaciones sufren de esa misma carencia. Es decir, solo hay que ver a los maestros para saber lo que esperaremos de los alumnos. En fin, esa plática, como dije antes, parece no salir de la mesa de café.

Pero eso no solo sucede con la educación (o tal vez es por eso que sucede en otros ámbitos), y lo vemos reflejado en la arquitectura muy claramente.

La máquina ganó la batalla.... y la ganó en diferentes frentes. El arquitecto, con el mundo a un click de su dedo de distancia, parece ser cada vez menos capaz de desarrollar una mejor arquitectura. El hombre dejó de pensar esperando que la máquina piense por él.

El oficio se ha perdido desgraciadamente. Las empresas optan por mecanizarse, incluso en los más básicos trabajos de construcción como puede ser cavar una cepa, que confiar el trabajo a las ya-no calificadas manos del albañil. La arquitectura sufre las consecuencias de la pérdida de oficio desde el maestro de obras, hasta el diseñador, administrador y promotor del inmueble. Solo falta abrir los ojos y ver que las ciudades no son mejores que antes... son mucho peores.

... tal vez sea hora de aprender a usar la tecnología, pero con los ojos del pasado... de cuando había oficio para hacer las cosas.

miércoles, julio 15, 2009

sobre Siza y Saramago...


Los arquitectos a menudo sentimos que somos los guardianes de un secreto milenario, una especie de secta secreta de cuyos símbolos y secretos solo nosotros tenemos conciencia. Los demás simples mortales no nos entenderían jamás... ni siquiera nuestros clientes, ellos que se dediquen a lo suyo, pagar los proyectos.

Pero no es así, la arquitectura debe ser habitable y diseñada para cualquiera, no solo para arquitectos, y es bueno recordarlo. El punto de vista del usuario debe ser nuestro mismo punto de partida, su entendimiento es escencial para llevar cualquier proyecto al éxito.

En su peculiar sensibilidad del mundo y sus "tejemanejes", Saramago ha escrito sobre arquitectura. Y lo hace, desde luego, desde el punto de vista de quien, sin ser arquitecto, entiende de sentimientos, de espacio, de luz y sombra...
Copio su entrada, que es buen punto de partida para la reflexión de quien de esto vivimos:

"

Siza Vieira

By José Saramago

Toda arquitectura presupone una determinada relación entre la opacidad natural de la mayoría de los materiales empleados y la luz exterior. Los gruesos muros románicos se abrían difícilmente para que la claridad del día moviese, en un espacio que parecía rechazarlas, las sombras que precisamente acabarían dándole sentido. La sombra es lo que permite hacer la lectura de la luz. El gótico se rasgaba verticalmente en vidrieras que, dando paso a la claridad, al mismo tiempo la matizaban para rescatar en el último instante el efecto misterioso de la penumbra. Incluso en los modernos tiempos, cuando la pared es, en gran parte, sustituida por aberturas que casi la anulan, que la hacen desaparecer en absurdos revestimientos de vidrio que diluyen sus propios volúmenes en un proceso de caleidoscópicas reflexiones y proyecciones, la necesidad de apoyo del que el ojo humano no puede prescindir busca ansiosamente un punto sólido desde donde descansar y contemplar.
No conozco en la arquitectura moderna una expresión plástica en que el primordio de la pared sea tan importante como en la obra de Siza Vieira. Esos muros anchos y cerrados surgen, a primera vista, como enemigos inconciliables de la luz, y, al dejarse finalmente abrir, lo hacen como si obedeciesen contrariados a las inaplazables exigencias de la funcionalidad del edificio. La verdad, según entiendo, es otra. La pared, en Siza Vieira, no es un obstáculo para la luz, sino un espacio de contemplación en que la claridad exterior no se detiene en la superficie. Tenemos la ilusión de que los materiales se volverán porosos a la luz, de que la mirada penetrará la pared maciza y reunirá, en una misma conciencia estética y emocional, lo que está fuera y lo que está dentro. Aquí, la opacidad se ha hecho transparencia. Solo un genio sería capaz de fundir tan armoniosamente estos dos irreductibles contrarios. Siza Vieira es ese taumaturgo."

martes, julio 07, 2009

lo que queda después...


"Live fast,
die young,
stay pretty"


En verdad fue imposible no verlo. Traté de evitarlo, no por pose o por tomar partido, sinceramente era algo que no me interesaba. Pero a medio zapping me lo topé y ya no pude seguir los 20 minutos que restaban de la repetición. Sí... estoy hablando del evento mediático más importante del siglo XXI sin lugar a dudas y sobre el cual se escribirán muchos, muchos, libros. La ceremonia pública del adiós a Michael Jackson.

Sin adentrarnos en detalles, pues no terminaríamos, uno de los pilares de la cultura pop más importantes dejó de existir y el maremagnum que esto provocó no es menos que sorprendente. Es como si hubieran desaparecido Mickey Mouse o la sopa Campbell's.

La ceremonia, transmitida a todo el mundo en tiempo real, fue como exprimirle el zumo a la palabra (y sentido) "POP". Y "pop" fue el evento. Luces, imágenes, música, dirección de cámaras y coreografías pensadas en tocar cada fibra pop de quien lo viviera.

"Live fast, die young, stay pretty". Michael Jackson ha tenido el destino (y suerte) de los grandes íconos y su nombre estará al lado de nombres como James Dean, Elvis, John Lennon, el Rey Lagarto o Pedro Infante.

"Live fast, die young, stay pretty". El mayor vacío que un icono cultural puede dejar, es precisamente al dejar de existir en su plena gloria. Es la única forma de ganarle al tiempo. Es congelar su fama sin que se deteriore.
Es este vacío el que dejaron las torres gemelas del WTC una mañana de septiembre. Para quienes no conocimos Nueva York antes del atentado, el sentimiento fue el de haber perdido la oportunidad de ser conocer una parte muy importante de nuestra era.

El espacio que la desaparición de los íconos culturales deja es el más grande parteaguas que una era puede crear. Nos recuerda que el fin último de la existencia es precisamente el dejar de existir.


Para que el movimiento moderno terminara, el Pruitt-Igoe tuvo que morir.




viernes, junio 26, 2009

¿idea o ejecución?



La obra debe realizarse para ser tal.


La obra de arte está compuesta por dos cabos escenciales, quien desarrolla la "idea", en un extremo y quien desarrolla el "acto" en sí. No existe sin uno u otro. Pero culturalmente uno tiene mayor peso que otro dependiendo de quien lo mire. En Europa el director de una película es quien le da el peso específico a la misma, mientras que en Estados Unidos son los actores quienes ponen su nombre (y el productor quien recibe el Oscar..). Así que una película es "de" Fellini, Saura, Truffaut o Almodovar en Europa y de Harrison Ford, Angelilna Jolie o Cameron Díaz en Estados Unidos, donde poco nos importa el director (esto es, obviamente, una generalidad y no se dejan a un lado actores europeos o directores estadounidenses de gran importancia).
Lo mismo pasa entre compositor / intérprete en la música, coreógrafo / bailarín en la danza, etc.

En la arquitectura pasa más o menos lo mismo. Aún en la época de los arquitectos "super star", existe en Estados Unidos un afán por dar nombre a quien finalmente realiza la obra tanto como a quien la idea. Architectural Record anexa la ficha técnica de las obras dando el crédito por la ejecución de las diferentes partes que intervienen a los distintos subcontratistas.

No es difícil encontrarnos en la situación de arquitectos que una vez entregado (y muchas veces mal cobrado) el proyecto, tienen poca o nula ingerencia en el desarrollo y ejecución de la obra, lo que declina, casi irremediablemente, en edificios que nunca fueron lo que "ideó" el autor.

Han pasado casi diez años desde que visité por primera vez una obra de quien fue mi gran ídolo durante la carrera de arquitectura. Richar Meier. La obra, el MACBA. Mucho aprendí de esa visita.. buenas sorpresas y grandes decepciones. Una de esas fue la mala calidad en el acabado de la obra. Saltaban los defectos en una obra que siempre imaginé debía ser inmaculada. Y lo mismo pasó con otras más de diferentes autores, al grado de tener ya cierta aversión a "acercarme demasiado" a los edificios.





________________

Es entonces que entiendo por qué el Oscar lo recibe quien puso el dinero. Al igual que en el cine, la última palabra generalmente la tiene el dueño y a él se le debe el resultado final de la obra. ¡Que ellos reciban el Pritzker!


martes, junio 16, 2009

entre copas (o "a todo se acostumbra uno...")


Form followed function.

Tras la grata visita de un muy querido amigo el viernes pasado terminé la noche lavando las copas con las que poco antes habíamos compartido un par de tintos y un Asti. Si bien el gusto por el vino, hasta ahora, solo se ha quedado en eso, en puro gusto, y no ha trascendido siquiera a llamarse "hobby" ni nada más pretencioso, siempre me ha dado orgullo tener un buen juego de copas y aprovechar cada ocasión para beber cada uva con su correspondiente contenedor de cristal. Y todo esto lo cito pues la reflexión vino al estarlas lavando, al hacer un poco más consciente la importancia de que así sea; que para cada bebida exista un contenedor específico. Verdaderamente "no se debe" tomar una bebida en la copa errónea. La copa se diseñó siguiendo una función específica en cuanto a tamaño y forma. Existen las diseñadas para guardar los vapores en su interior, hasta que la nariz del bebedor entre por ellos, las hay para recibir la cantidad exacta de licor, o las que son enfriadas para poder prolongar la baja temperatura de la bebida por más tiempo.

¿Por qué nos empeñamos en crear espacios multifuncionales que pretendan recibir cada diferente gota de nuestra vida por igual?

La versión 2.0 de la casa circular, o loft, pretende ser la copa mágica que pueda recibir cualquier bebida en su interior. Estéticamente sorprendente, esa sorpresa dura lo que no tardamos en girar 360 grados la cabeza. En un momento todo está visto. Se acabó la sorpresa. Es ahí donde todas las escenas de la película se llevaran a cabo. Punto.

... prefiero mi juego de copas de cristal.



____________